Intercambian experiencias exitosas para la ejecución de sanciones en México

Arturo Callejo – mayo 17, 2019

Como parte del Encuentro Nacional de Jueces de Ejecución Penal 2019, se desarrolló la mesa de diálogo “Derechos Humanos y Administración de Justicia en Etapa de Ejecución”, vincula al sistema penitenciario de los estados de México, Querétaro y Nuevo León.

En este evento organizado por el Poder Judicial del Estado de México (PJEM) y desarrollado en la Escuela Judicial del Estado de México, el primer ponente fue Juan Martín Granados Torres, de la Facultad de Derecho de la Universidad de Querétaro, quien destacó el modelo de justicia de este estado, denominado “Cosmos”, el cual tiene como eje medular la conectividad tecnológica.

El sistema desarrollado por jóvenes queretanos permite estar conectadas a todas las policías municipales, como primeros respondientes, hasta el sistema penitenciario.

Todos, acotados con su propio nivel de seguridad y su propio nivel de operación, de acuerdo a sus competencias legales y funcionales, pero es una súper carretera. Ningún servidor público que participe en el sistema acusatorio, incluyendo la parte procedimental de ejecución de sanciones, ninguno puede trabajar si no lo hace en este sistema informático que garantiza el registro de toda operación, un mínimo de usabilidad, porque todas las bases de datos tienen y fueron revisadas minuciosamente para que cumplieran con los estándares internacionales, constitucionales y legales”, explicó el especialista en Derecho Penal.

Al señalar que Querétaro solo tiene cinco cárceles, una para mujeres, dos para hombres, una regional y el centro de atención para adolescentes, Granados Torres enfatizó que los procedimientos de reinserción y de promoción de conductas reincidentes son el eje fundamental del sistema penitenciario en Querétaro.

Estamos haciendo un giro de que lo importante en el sistema penitenciario no es la cárcel, no es el procedimiento de seguridad, sino para qué está una persona ahí, cuál es la finalidad de que un Juez determinó que se quedara recluido dentro de unos muros, esa es nuestra función, la reinserción social”, indicó.

En su turno, Ninfa Delia Domínguez Leal, licenciada en Derecho y Ciencias Sociales por la Universidad Autónoma de Nuevo León, enfatizó las violaciones que cometen muchos policías municipales como primeros respondientes.

Por supuesto que deben de hablarles sobre las cuatro guardas principales que todos tenemos obligación de observar en el momento en que se detiene a una persona, decirle sus derechos, decirles cómo va a poder tener acceso a los mismos, que tiene derecho (el detenido) a un examen médico, a comunicarse con una persona de su confianza y a que esté representado por un abogado público o privado, eso rara vez sucede, le permiten la llamada después de que declaró ante el agente del Ministerio Público, le leen sus derechos igual y no le practican el examen ni antes ni después, todas estas condiciones son factores de riesgo para una tortura o maltrato”, dijo la abogada.

La especialista criticó la prisión preventiva oficiosa, pues lo único en que deriva es en incrementar la población carcelaria en México, ocasionando condiciones de hacinamiento de los internos.

A las personas privadas de la libertad se les deben de proporcionar las condiciones de dignidad suficientes en reclusión, de acuerdo con el sistema de derechos humanos mexicano, el Estado no puede alegar dificultades económicas para eximirse de las obligaciones de las mismas”, agregó.

Por su parte, Juan de Dios Rodríguez Marín, titular de Reinserción Social en el Sistema Penitenciario del Estado de México, coincidió con lo dicho por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), de que el sistema penitenciario mexicano está en crisis, con el aumento de delitos de alto impacto, altas tasas de reincidencia y violencia dentro de las cárceles.

Destacó el Programa de Mediación Penitenciaria implementado en este estado, que inicia con una selección de internos que fungen como mediadores, “este programa es una propuesta para cultura de paz y un nuevo mecanismo para enseñar a la comunidad a hacer uso del diálogo y la empatía para resolver sus conflictos y avanzar hacia una convivencia sana y respetuosa, los efectos que podemos observar en el programa han sido muy positivos, hemos detectado mucha convivencia cordial, mejor calidad de vida de la comunidad, mejores relaciones interpersonales, mayor tolerancia, reducción de los niveles de estrés y ansiedad, así como un mejor manejo de las emociones”.

Actualmente, existen 11 centros de mediación en el mismo número de prisiones mexiquenses y se espera que, a mediano plazo, cada uno de los 23 centros, incluyendo la de menores infractores Quinta de Bosque, tenga su centro de mediación.

Finalmente, el moderador de la mesa de diálogo “Derechos Humanos y Administración de Justicia en Etapa de Ejecución”, fue el Magistrado del Poder Judicial del Estado de México, Ricardo Sodi Cuellar.

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