Por violencia, hasta mañana la final de la Libertadores #Boca vs #River

Hoy Estado de México – noviembre 24, 2018

Aunque el superclásico argentino BocaRiver, históricamente especial por tratarse de una final de la Copa Libertadores, debía comenzar a las 17:00 horas locales de Argentina, a esa hora el capitán de Boca, Pablo Pérez, junto con otro jugador, Gonzalo Lamardo, ingresaba en un hospital cercano al estadio Monumental para intentar recuperarse de los cortes que recibieron tras un ataque de los hinchas locales cuando el camión que trasladaba al plantel llegaba a Núñez.

No fueron los únicos jugadores dañados: otros compañeros dijeron haber sido lastimados e imágenes filmadas dentro del autobús comprueban como algunos vidrios estaban rotos y astillados.

La Conmebol primero anunció que retrasaría una hora el comienzo del partido y luego lo postergó hasta las 19:15 local, mientras los alrededores del Monumental eran un campo de guerra.

Así como los jugadores de Boca fueron víctimas de la barbarie de ese grupo de afisionados locales, también los simpatizantes de River recibían la ferocidad de la policía argentina.

NOTA RELACIONADA:

El ingreso de los espectadores, aunque no hubiera incidentes, estuvo salpicado por golpes y gases lacrimógenos de las autoridades de seguridad, incluso a 500 metros del estadio.

Vallas derribadas y simpatizantes llorando, no importa si eran niños o mujeres, fueron parte de la postal de la tarde porteña.

El desastroso comportamiento de una parte del público y del operativo de seguridad, a pesar de que contaba con dos mil policías frustró lo que parecía la última reivindicación del fútbol argentino.

Pasadas las 19:00 en Buenos Aires, y tras mucho presionar para que se disputara el partido contra la voluntad de los representantes de ambos clubes, la Conmebol anunció que la vuelta de la final se aplazaba, si no lo impide otra vez la violencia, para domingo a las 17:00 horas locales.

Con información de medios.

Comentarios

comments