Aumentan corredores de prostitución en el oriente del Edoméx

Manuel López – junio 4, 2018

Aunque la infancia de Rocío la vivió en las calles como acostumbran las pequeñas de su edad, la de ella tuvo un común denominador poco habitual; atender a hombres que solicitaban sus servicios sexuales a cambio de dinero.

Desde que su mamá la dejó a los 15 años, “Chío” tuvo que hacerse cargo de sus gastos, ante la falta de dinero en casa de su abuela decidió buscar alternativas, desde ahí hizo de las carreteras su principal fuente de trabajo.

Y es que las principales vialidades y carreteras de la zona oriente de la entidad mexiquense se han convertido de noche en auténticos corredores de la prostitución, a pesar de que existen marcos legales que lo sancionan.

“Yo hablo por mí y estoy por necesidad, aunque cada quien tiene una historia diferente. Viví en Neza muchos años, pero ahora ya estoy en otro lado porque hay más trabajo en las autopistas. Dejan más dinero que a veces los bares en toda la noche”, cuenta apresurada en la banqueta, vestida apenas con una falda que le cubre la pelvis y una chamarra negra.

En municipios como Nezahualcóyotl, Valle de Chalco, Tlanepantla, Chimalhuacán, La Paz, Ecatepec, e incluso Texcoco, decenas de mujeres como ella, y también transgénero, ofrecen servicios sexuales a los automovilistas de la región.

Para lograr un encuentro íntimo con ellas sólo es necesario tener en el bolsillo desde 300 y hasta los mil 500 pesos, dependiendo del aspecto físico, edad y tipo de servicio que se contrate y la nacionalidad que se solicite.

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Aunque es una práctica común en arterias como las carreteras Texcoco-Lechería y México-Texcoco, en los últimos años, el número de mujeres dedicadas a esta actividad ha ido en aumento.

De acuerdo con la asociación Unidos vs la Trata de Rosy Orozco, los puntos rojos ubicados en el Estado de México son los municipios con mayor número de inmigrantes centroamericanos, como Ecatepec, Texcoco y Tultitlán.

Sin embargo, uno de los puntos con mayor número de mujeres inmersas en la prostitución se ubica sobre la avenida Pantitlán, una de las vialidades más importantes del municipio de Nezahualcóyotl.

Ahí, desde las 10 de la noche, una decena de mujeres sale a las calles con vestidos cortos y entallados y en espera con paciencia la llegada de los clientes para después ingresar a los hoteles cercanos.

Esto, a pesar de que en el Artículo 171 del Bando municipal establece sanciones económicas “de cinco a quince veces el valor diario de la unidad de medida y actualización vigente, a quien: promuevan o inciten a la prostitución en la vía pública, o contravengan al reglamento respectivo” conmutables a treinta y seis horas de arresto.

Otro de los lugares preferidos para quienes contratan estos servicios, son los bares de Chimalhuacán y los Reyes La Paz, donde tras beber unas copas se puede lograr un encuentro sexual dentro de estos establecimientos.

De acuerdo con vecinos de la demarcación, la presencia de mujeres dedicadas al oficio más longevo fue a raíz de que autoridades comenzaron a clausurar centros nocturnos dedicados a la prostitución.

“La mayoría se siente más segura en los bares, pero las que estamos en la calle pues nos exponemos más por más dinero. Ya hay inseguridad en todos lados, lo que aquí cambia es que te pagan bien por un rato de pasión”, agrega.

Aunque existe la prohibición de la prostitución en diversos Bandos municipales del Estado de México, el código penal de la entidad no lo considera un delito, a menos que la actividad sea contra su voluntad.

En el artículo 268 BIS se lee “Para efectos de este artículo se entenderá por explotación el obtener provecho económico o cualquier otro beneficio para sí o para otra persona, mediante la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual”.

Por lo pronto, las mujeres de la vida galante continuarán ofreciendo horas de placer a quien por unos cientos de pesos puedan pagar una de las actividades más antiguas del mundo, la prostitución.

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