Mueren 21 mil mexicanos al año por contaminación del aire: investigadora de la UNAM

Hoy Estado de México – Febrero 1, 2018

La mala calidad del aire provoca la muerte de ocho millones de personas al año en el mundo y en México esta cifra alcanza los 21 mil casos, dio a conocer la académica de la Universidad Nacional Autónoma de México, Ana Rosa Moreno Sánchez.

La también investigadora advirtió que la situación a nivel mundial en relación a la contaminación del aire es cada vez más preocupante, ya que actualmente 92 por ciento de la población respira cantidades preocupantes de agentes nocivos de manera cotidiana, lo que afecta de diversas meneras el funcionamiento de los sitemas orgánicos.

De hecho, existe una gran diversidad de canales a través de los cuales la contaminación afecta el funcionamiento de varios sistemas orgánicos e incluso la expresión genética en los seres humanos”, destacó Moreno Sánchez para UNAM Global.

Entre los agentes contaminantes del ambiente destacan las partículas (sólidas, líquidas, polvo, cenizas, hollín, metálicas, cemento o polen y que miden PM10 y PM2,5), el ozono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre y el monóxido de carbono.

Señaló que el cáncer pulmonar, afecciones cerebrovasculares y degenerativas como la diabetes mellitus, la enfermedad de Alzheimer y el autismo, se han identicado como padecimientos relacionados con la exposición a contaminantes ambientales.

La académica refirió que investigaciones recientes en la Ciudad de México revelaron que la contaminación por dióxido de azufre afecta la función respiratoria, cardiovascular y provoca fatiga, falta de atención y disminución del enfoque cognitivo de las personas.

En ese sentido, apuntó que al disminuir el dióxido de azufre del aire aumentan las horas de trabajo de los individuos en el mercado laboral.

Existe una estrecha relación cuantitativa entre la exposición a altas concentraciones de pequeñas partículas (PM10 y PM2,5) y el aumento de la mortalidad, así como morbilidad diaria y a largo plazo.

En ese contexto, los límites de la directriz de 2005 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se orientaron para conseguir que las concentraciones de partículas estén en los niveles más bajos.

Actualmente, el ozono es de uno de los contaminantes atmosféricos que más preocupa a Europa, pues estudios han revelado que la mortalidad diaria y por cardiopatías han aumentado un 0.3 por ciento y un 0.4 por ciento, respectivamente, con un aumento de 10 g/m3 en la concentración de ozono.

Por otras parte, estudios epidemiológicos han revelado que los síntomas en niños asmáticos aumentan en relación con la exposición prolongada al dióxido de nitrógeno (NO2).

Advirtió que respirar niveles altos de monóxido de carbono puede ser fatal, por ejemplo, mujeres embarazadas podrían experimentar un aborto.

Al mismo tiempo, inhalar niveles más bajos de ese contaminante causaría daño permanente en el corazón y cerebro, y si se aspira durante el embarazo podría afectar el desarrollo mental del niño.

“Los impactos de larga duración por contaminación ambiental durante la vida temprana son muy importantes, por lo que los proveedores de atención médica y los funcionarios de salud pública deberían desempeñar un papel más prominente en la difusión de información y en facilitar el
acceso a tecnologías, como los litros de aire domésticos”, concluyó.

Con información de Crónica y Omnia.

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