Liga femenil, el futbol que llegó para quedarse

David García Casasola, febrero 14, 2018

Foto: Imago7/Agustin Cuevas

Diciembre de 2016 marcó el nacimiento de la Liga Femenil en México, un proyecto que por varios años se fue armando con más dudas que certezas, pero siempre con la firme convicción de que era posible profesionalizar el balompié para mujeres y organizar torneos como existen en la categoría varonil.

Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX, hizo el anuncio con la participación de 12 equipos que asumieron un papel preponderante, dispuestos a cubrir el costo que esto significaba, siendo Toluca, Pachuca; Morelia; Chivas; Monterrey; Pumas; Tigres; América; Tijuana; Santos; Cruz Azul y Necaxa, los clubes fundadores.

No obstante, como todo proyecto inicial, salieron a la luz carencias que ponían en duda la viabilidad de la ejecución, los equipos femeniles no tuvieron de arranque mayor difusión de la que el propio club hacía mediante redes sociales o a través de la página de la Liga MX, esto generó que pocos patrocinadores se acercaran a negociar pues no resultaba atractivo el hecho de no ser una liga televisada salvo en algunos partidos.

Los pocos ingresos que percibía cada equipo resultaron insuficientes para costear el proyecto, afectando principalmente a las jugadoras quienes no tuvieron más que aceptar un contrato con sueldos muy bajos en comparación con los que se registran en la liga varonil. El hambre de triunfo y las ganas de trazar un camino exitoso fueron más fuertes por parte de las protagonistas del juego y de esta manera se superó de momento un obstáculo que no es menor, pero que fue rebasado por la gran expectativa que se generó.

Asimismo, los partidos de cada equipo eran disputados en canchas de entrenamiento o instalaciones alternas y no en los estadios profesionales (con la excepción de las Xolas de Tijuana), esta desigualdad que no tuvo mayor explicación, desmotivó a gran parte de las jugadoras ya que tampoco se sabía si el público podría observar los partidos al no contar con las comodidades de un inmueble. En entrevista concedida para Hoy Estado de México, Dirce Delgado, defensa de las Diablitas del Club Deportivo Toluca, comentó el aliciente que les representa jugar en los estadios oficiales:

“Es motivante, el escenario cambia totalmente, el número de afición es mayor y para nosotras es un gusto el poder compartir con tanta gente el estar en el estadio, hay más porra y gente que no nos conocía incluso ni al mismo equipo, entonces es muy importante el estar jugando en el estadio oficial de cada uno de los clubes”.

Otro de los temas a considerar fue la manera en que se iban a contratar las jugadoras con cada club, pues al no existir la figura de un representante, fueron las propias jugadoras quienes se acercaron al equipo que aspiraban representar, pidiendo la oportunidad de probarse futbolísticamente y así contar con la posibilidad de integrar la plantilla.

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Además de no disponer de servicios representativos, las jugadoras no cuentan a la fecha con un sistema como el Draft que se desarrolla en el futbol masculino, método que aunque es polémico y criticado por integrantes del medio futbolístico, permite encontrar acomodo en algún club a elementos que no fueron tomados en cuenta para renovación de contrato. Este hecho limita todavía más las de por sí pocas oportunidades.

En el plano internacional, las ligas de Estados Unidos y Alemania son principalmente las de mayor nivel, hasta antes de la creación de la Liga Femenil en México las jugadoras buscaban de alguna manera poder mostrar su futbol en el extranjero ya que en este país no era suficiente disputar torneos amateurs, así que una vez dado el primer paso y con las desventajas ya mencionadas, se buscó que el representativo femenil pudiera contar de manera equitativa al varonil con las herramientas necesarias, instalaciones profesionales, atenciones, cuerpo técnico de calidad y abrirse camino para generar los recursos que deriven en mejores salarios, situación que Dirce Delgado no ve tan lejano.

“Estamos en el principio, buscamos generar recursos y quizá en el corto o mediano plazo lleguemos al punto de estar igualando los sueldos a través de imagen, o por la misma asistencia a los estadios, vamos empezando y vamos por buen camino”, declaró.

Actualmente se desarrolla el segundo torneo de la Liga Femenil y la buena respuesta obtenida en la primer experiencia arrojó como resultado que los equipos dieran la oportunidad de que los partidos se jueguen en los estadios oficiales, asimismo; se empiezan a amarrar los primeros patrocinios exclusivos para los equipos femeniles y también se negociaron en algunos casos derechos de televisión, con lo que los ingresos y principalmente la proyección del deporte, se potenciarán en beneficio de todas las partes involucradas.

El reglamento señala que cada club puede registrar a cuatro jugadoras mayores de 24 años, pero únicamente pueden estar en campo dos, con lo que se pretende darle juego a elementos jóvenes que puedan desarrollarse con mayor tiempo y contribuyan al crecimiento y consolidación de la liga.

No existe techo para un proyecto que debió llegar para quedarse, existe mucha calidad en las jugadoras mexicanas y la competencia que se generará para integrar un seleccionado nacional promete un aumento en el nivel futbolístico que coloque al país como un referente de buen futbol en el plano internacional.

 

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