Encuentran “magalópolis purépecha” con mapeo láser, en Michoacán

Hoy Estado de México – Febrero 17, 2018

Un mapeo láser sobre una zona de exploración arqueológica llamada Angamuco, en Michoacán, ha desvelado que en el lugar hay sepultada una “megalópolis puépecha” con alrededro de 40 mil edificios, tantos como Manhattan, en una superficie de 26 kilómetros cuadrados.

La tecnología láser ha revelado que Angamuco era el doble de grande que la capital purépecha, Tzintzuntzan.

De acuerdo con Chris Fisher, arqueólogo de la Universidad Estatal de Colorado, las imágenes dan cuenta de pirámides, caminos, pozos y viviendas antiguas.

Los investigadores también han recalcado que Angamuco tiene una estructura inusual porque las plazas abiertas y las pirámides están situadas en los bordes de la ciudad, en lugar de en el centro, localización habitual en el tramado de las urbes. “En vez de tener un núcleo ceremonial, tenía varios puntos importantes distribuidos en toda la superficie”, apunta.

Esta ciudad estuvo abandonada por años antes de la llegada de los españoles y fue ocupada de nuevo después por los purépecha, lo que nos da claves importantes de los procesos sociales que ayudaron a la formación de ese imperio”, expuso Fisher.

NOTA RELACIONADA:

El arqueologo consideró que estos nuevos descubrimientos pueden propiciar un giro en la historia de esta civilización mesoamericana tal como la conocíamos.

Añadió sobre la antigua urbe que ésta tenía una gran importancia ceremonial, con una compleja arquitectura, además de una densa población. Tenía alrededor de 100 mil habitantes entre los años 1000 y 1350 después de Cristo.

De comprobarse los hallazgos, Angamuco se convertiría “en la ciudad de México más grande conocida hasta ahora durante este periodo” según el investigador. Cerca de siete mil objetos arqueológicos ya han sido verificados en excavaciones que han cubierto cuatro kilómetros del nuevo universo arqueológico de los purépecha.

Esta ciudad fue descubierta en 2007, sin embargo las técnicas tradicionales para mapearla y las condiciones del terreno no permitían avanzar con rapidez en la investigación.

Fue en 2011 cuando los arqueólogos comenzaron a usar la técnica Lidar, un dispositivo que permite determinar la distancia desde un emisor a un objeto o superficie al utilizar un escáner con láser que integra la geolocalización satelital (GPS) y con otros avances tecnológicos.

Siete años después, la investigación ha dado frutos. “Esta tecnología está transformando la arqueología, hay otras 30 ruinas en Mesoamérica que están siendo analizadas y de las que podremos saber más con estas técnicas”, dice Fisher, que tiene un proyecto similar en la remota región de Mosquitia, en Honduras.

Con información de El País.

Comentarios

comments