La cosecha de mujeres; tratantes enamoran a sus víctimas para luego explotarlas en Edoméx

Arturo Callejo, Claudia Rodríguez e Isaac Ramírez – Octubre 9, 2017

Su infierno inició en febrero de 2010, cuando “el amor de su vida”, su “protector” y a quien consideraba su “amigo”, se transformó en la persona que más daño le hizo, quien la humilló, la maltrató y la sobajó, a pesar de que le había prometido cuidarla hasta “que la muerte los separara”.

Desde los primeros días de vida conyugal, Karen, como se le nombrará en este trabajo periodístico, fue obligada por su propio esposo a tener relaciones sexuales con otros hombres y a pedir limosna en la calle, mientras la maltrataba psicológicamente y le propinaba constantes golpes con diversos objetos, mientras azotaba contra la pared y la ataba de pies y manos a un tendedero.

La violencia se remonta al mes de febrero de 2010, cuando la víctima y su hija, una pequeña de cinco años, comenzaron a vivir con él, en un domicilio de la colonia Juárez, en el municipio de Nicolás Romero. Desde los primeros meses, este sujeto se tornó agresivo y comenzó a maltratarla, tanto a ella como a su hija. Este individuo consumía diversas drogas, lo que provocó que el ambiente familiar fuera sumamente violento; no obstante, la Karen decidió procrear a otro hijo”, aseguró la fiscal central para la Atención de Delitos Vinculados a la Violencia de Género, Dilcya Samantha García Espinoza de los Monteros.

Aunque su verdadero nombre se ha quedado en el anonimato por cuestiones de seguridad, tanto para ella, como su hija, Karen fue víctima de la esclavitud del Siglo XXI, como algunos llaman al delito de trata de personas, el segundo negocio ilícito más redituable del mundo, sólo después del narcotráfico, de acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.

Su agresor, identificado como Jorge Tomás Rojas, aumentó su consumo de cocaína, por lo que la obligaba a consumirla también. En enero de 2013, su pareja sentimental arribó al inmueble en el que vivía, acompañado de otro sujeto, con quien la obligó a sostener relaciones sexuales a cambio de dinero para comprar más droga.

Meses más tarde, a finales de 2013, también la obligó a pedir limosna en calles de este municipio, principalmente, afuera de la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima y si no conseguía el dinero suficiente para que su pareja se abasteciera de más droga, la mujer era prostituida y golpeada, a tal grado que lamentablemente le fue interrumpido un embarazo de cuatro meses de gestación.

En mayo de 2015, el considerado tratante de personas obligó nuevamente a esta mujer a prostituirse sobre paradas de autobuses solitarias de este municipio, en un horario de 10:00 a las 03:00 horas.

Sin embargo, ese mismo año, Karen logró escapar y con la ayuda de sus padres, acudió a denunciar, lo que derivó en que su ex esposo fuera capturado por agentes ministeriales y sentenciado, el pasado 18 de septiembre, a 99 años y seis meses por el delito de trata de personas, en sus modalidades de mendicidad ajena y explotación sexual. Está condena es la más alta que se ha dictado en la historia de este país y en toda América Latina por este ilícito.

II. La cosecha

Desde la aprobación de la Ley para Prevenir, Atender, Combatir y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas, en noviembre de 2013, en el Estado de México se han logrado 28 sentencias condenatorias por este delito, 27 de ellas, a través de juicios orales, lo que posiciona a la entidad mexiquense entre los tres primeros lugares a nivel federal, con más condenas por este motivo.

La trata de personas es un delito muy difícil que llegue a la barandilla, es un delito que nosotras dentro de la fiscalía de trata (de personas), tenemos que ir a perseguir a la calle”, refirió la fiscal central para la Atención de Delitos Vinculados a la Violencia de Género.

De este universo, 20 sentencias condenatorias fueron por explotación sexual, una más por explotación sexual aprovechando la relación matrimonial de los involucrados, como ocurrió con Karen, otra más aprovechando la relación de concubinato, una por explotación laboral, tres por mendicidad forzada, una por almacenamiento de pornografía infantil y una por trabajos forzados.

García Espinoza de los Monteros detalló que el principal modus operandi de los tratantes de personas, consiste en identificar los puntos más vulnerables de su víctima y posteriormente, enamorarla, e incluso, llegan hasta casarse, para luego, comenzar a prostituirla y orillarla a la mendicidad forzada.

O bien, si la víctima está necesitada de trabajo, les ofrecen un buen empleo y, de igual forma, al de la supuesta relación sentimental, las obligan a prostituirse y a pedir limosna, lo que muchas veces las víctimas no alcanzan a identificar.

Los tratantes identifican cuál es el punto vulnerable de la víctima y, a través de ello, la enganchan, una es por el trabajo, le ofrecen un sueño, y en otras ocasiones, es emocional y le ofrecen una relación sentimental”, advirtió Dilcya Samantha García Espinoza de los Monteros.

Por su parte, Leticia Mora Nieto, representante de la Red de Madres Buscando a sus Hijos, indicó que uno de los principales motivos que provocan que los niños o jóvenes sean sustraídos de sus hogares para convertirlos en víctimas de trata, es la falta de comunicación con sus padres, pues, en el Estado de México, la mayoría de los tutores emigran a la Ciudad de México para acudir a su empleo, por lo que la mayor parte del tiempo sus hijos se quedan solos o bajo el resguardo de una persona mayor, como los abuelos.

Agregó que esto ha vuelto vulnerables a los niños y jóvenes, pues sumado a que, con el uso de las redes sociales, el compartir su día a día se ha convertido en algo habitual, los tratantes están accediendo a ellos, a través de la satisfacción de sus necesidades económicas, de cariño, ante la ausencia de alguno de sus padres o porque encuentran una salida fácil para enfrentar sus problemas, como el haber obtenido malas calificaciones en la escuela, ante el temor de que sean castigados por sus mentores.

Por ejemplo, si una adolescente postea en Facebook que desea cambiar su celular por un modelo más reciente, los victimarios se acercan a ella, con la promesa de que le van a ayudar a cumplir este deseo, y posteriormente, le regalan un nuevo equipo y comienzan a ganarse su confianza, incluso, haciendo que les cuenten temas personales.

Explicó que el “gancho” no es inmediato, ya que los tratantes comienzan a suplir varias de sus carencias hasta ganarse su confianza, lo cual les puede llevar varios meses, para luego sustraerla de sus hogares.

Nos tocó el caso de una chica de 14 años que desapareció en Veracruz y tuvimos señales de que se encontraba en el Estado de México, por lo que notificamos a la fiscalía de trata de personas y la dependencia se movilizó y detectó que se encontraba con uno de los integrantes del grupo delictivo Los Zetas; sin embargo, se enteraron de que las autoridades estaban cerca de la joven y se la llevaron nuevamente a Coahuila. Hasta allá le dieron seguimiento elementos de la fiscalía mexiquense y lograron rescatarla, pero la niña al llegar al aeropuerto nos avisó que solo había regresado a mostrar que estaba bien para que no la siguiéramos buscando, porque ella iba a regresar con la persona de 60 años que la había sustraído de su hogar.

Lo que no sabía esta chica es que ahorita le está dando lo que quiere y la está tratando como ella quiere, para que después, cuando ella agarre confianza, la explote, porque así es como ellos trabajan, dejan que se confíen y ya después les piden que les paguen todo lo que le han dado y las ponen a trabajar”, relató.

Leticia Mora subrayó que cuando los menores de edad o adolescentes salen de sus hogares, los lugares a donde son trasladados, se encuentran en la misma entidad de donde los sustrajeron, con 60 por ciento de los casos y, posteriormente, son llevados a otras entidades federativas o sacados del país.

Recomendó a los padres de familia tener mucha comunicación con sus hijos y supervisar constantemente los sitios de internet, juegos o conversaciones que tienen sus pequeños, para darse cuenta a tiempo sobre si éstos tienen contacto con algún extraño y, de ser necesario, alejarlos de estas situaciones.

III. Urge acabar con el delito

El catedrático de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Eduardo Garduño Campa, señaló que la trata de personas es un problema que ha rebasado a la autoridad y a la misma sociedad, y el mayor peligro que se tiene, es que se pueda convertir en moda.

La trata de personas es un fenómeno estructural que ha acompañado el desarrollo de la humanidad, por lo que no podemos permitir que sea una moda”, resaltó.

Refirió que la trata no sólo incumbe a las fuerzas de seguridad o a los tres órdenes de gobierno, sino a cualquier persona, desde el momento en el que se detectan situaciones que no son normales, como la concentración de jovencitas en sitios catalogados como bares, discotecas o casas de reunión.

Esto ya da una alerta de que las autoridades deben preparase mejor, para identificar esta nueva forma de explotación, pero claro con el apoyo de la sociedad, todos podemos detectar anomalías”, dijo.

De acuerdo con reportes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), entre 2000 y 2016, se cometieron 28 mil 710 asesinatos violentos contra mujeres, previo a ser utilizadas para fines de explotación y trata; además, a este delito se le relaciona, en algunos casos, con la desaparición de personas, en cuyo delito, suman 4 mil 281 mujeres, de las cuales 95 fueron encontradas muertas y mil 554 siguen desaparecidas; y se presentaron 26 mil 79 denuncias por violación.

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