Advierten expertos sobre riesgos de usar materiales inadecuados durante la reconstrucción

Arturo Callejo – Octubre 10, 2017

El pasado fin de semana, inició la entrega casa por casa de tarjetas electrónicas a los propietarios de las 7 mil 565 viviendas que resultaron afectadas por el sismo del pasado 19 de septiembre, mil 800 fueron consideradas como pérdida total, dos mil 900 registraron afectaciones parciales y el resto afectaciones menores, con lo que se inició el proceso de reconstrucción del Estado de México.

Si la vivienda tuvo daños menores o parciales, la persona afectada recibirá una tarjeta con dinero en efectivo para pagar las reparaciones, pero si el hogar fue considerado como pérdida total, el beneficiario obtendrá dos tarjetas, una con dinero para pagar la mano de obra o por autoemplearse en la edificación, y otra para materiales de construcción.

Este mecanismo de tarjetas de débito, permitirá tener una respuesta más ágil, transparente y, sobre todo, flexible a las necesidades de cada una de las familias, porque serán justamente los beneficiarios quienes decidirán cómo invertir los recursos necesarios para recuperar la normalidad en su familia”, indicó el jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, Francisco Guzmán Ortiz

Si la familia afectada decide autoconstruir su vivienda, los beneficiarios contarán con asesoría técnica y materiales de construcción a bajo precio, o bien, podrán contratar a un proveedor de vivienda que les construya una nueva casa.

(El pasado fin de semana), el Gobierno del Estado de México inició con la entrega de materiales de apoyo, tanto de cemento como de varilla, para que las familias mexiquenses puedan iniciar la construcción. Una vivienda tiene que tener cimientos sólidos, tiene que tener la solidez suficiente para que pueda enfrentar el momento y circunstancias naturales, como las que se enfrentaron hace algunos días, por eso, el gobierno del estado quiere que las familias mexiquenses empiecen a construir con cimientos sólidos, les daremos el material necesario para que puedan iniciar con un piso firme, con los castillos y los cimientos necesarios para iniciar la construcción de su vivienda”, subrayó el gobernador Alfredo del Mazo Maza,

II. ¿Qué se debe tomar en cuenta?

Ante el inicio del proceso de reconstrucción de las zonas afectadas en el Estado de México y tras la intención de algunos mexiquenses de cambiar de residencia para evitar una emergencia similar, expertos recomiendan tomar en cuenta algunas recomendaciones para evitar que sean víctimas nuevamente de un sismo u otro fenómeno natural.

Antes de comprar un terreno, se debe buscar que el lugar sea seguro para construir, evitando que se encuentre en la parte baja de un valle, pues durante la temporada de lluvias, lo más probable es que haya inundaciones y deslaves que pongan en riesgo a sus moradores.

También hay que tomar en cuenta la abundante disponibilidad de materiales de construcción locales y que éstos sean ecológicos, como es la tierra para fabricar adobe”, aseguró el doctor en Arquitectura de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), René Lauro Sánchez Vertiz Ruiz.

Destacó que es importante encontrar la mejor orientación para desarrollar una vivienda, pues, en Toluca, que tiene un clima frío, por ejemplo, conviene construir la casa en esa dirección, “porque en invierno, el Sol tiende a inclinarse un poco hacia el Sur, de modo que la fachada sur va a resultar más soleada, pero si buscamos la orientación al sur en un municipio como Tonatico, resulta contraproducente, porque tendríamos temperaturas muy elevadas”, explicó.

Al referirse a las zonas donde impera un clima desértico, como en el norte de México, Lauro Sánchez recomendó ponerle a la vivienda pocas ventanas y aislarse un tanto del exterior, a diferencia de aquellas que se edifiquen en sitios con un clima cálido-húmedo, donde se deben tener bastantes corrientes de aire, no así en zonas como Toluca, ya que si se colocan bastantes ventanas, las corrientes de aire resultan incómodas y perjudiciales para la salud.

Una vez que tengamos decididos cuáles son los sistemas constructivos que vamos a emplear, hay que tomar atención específica al terreno, porque puede haber uno que esté sobre una roca, pero también puede haber otro a cuatro lotes de distancia que tiene un suelo de tepetate o alguna cavidad en el subsuelo. En lugares donde el suelo es de roca muy estable, por ejemplo, Guanajuato, no hay muchos problemas de hundimientos, ahí el problema es modificar el suelo porque hay que trabajar en plataformas para volver horizontal un terreno y eso tiene una dificultad que no hay en otros lugares”, afirmo el profesor-investigador de la UAEM.

Otro punto a tomar en cuenta, indicó, es saber si el patrimonio se heredará a las siguientes generaciones, pues de poco servirá desarrollar una casa con materiales resistentes, si al final los hijos acabarán por mudarse.

Los mexicanos también tenemos una cultura migratoria, en las últimas generaciones, se ha dado el fenómeno migratorio, entonces, el padre construye para que los hijos hereden, pero resulta que el hijo acaba mudándose y la casa que se hizo en materiales tan duraderos, pues no se puede desarmar”, agregó el especialista.

Sostuvo que debe contemplarse que una vivienda pueda tener algunas modificaciones a futuro, para facilitar la vida de personas de edad avanzada, pues es un hecho que, en cierto tiempo, alguno de sus habitantes tenderá a ser viejo.

Por su parte, Carlos Constantino Morales Méndez, geógrafo de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), resaltó que, por la estructura volcánica y la elevada altitud que tiene el Valle de Toluca, cuyo promedio es de dos mil 660 metros sobre el nivel del mar, las ondas sísmicas originadas en Guerrero, Oaxaca o Chiapas, no son tan fuertes al ser amortiguadas por la roca volcánica y los cerros, como el de La Teresona y Coatepec; por consecuente, las posibilidades de colapsos de viviendas o edificios, son mucho menores con relación a los de la Ciudad de México.

Sin embargo, lo que se debe hacer es “construir mejor, planificar las calles, las ciudades y los puentes, toda la infraestructura que tiene que ver con las comunidades, con las ciudades, tienen que hacerse con mejores materiales, porque gran parte de los daños del pasado sismo (19 de septiembre), en la Ciudad de México, se debieron a que los edificios tenían estructuras muy endebles, muy frágiles, con columnas muy estrechas, muy delgadas y la magnitud de sus pisos muy delgados, posiblemente menor a los 10 centímetros, cuando una loza debe ser de 10, de 12 centímetros sujetados a anillos”, dijo.

El especialista advirtió que el Valle de Toluca, por estar en la sierra volcánica transversal, está lleno de fracturas, las cuales se agilizan, principalmente en las cordilleras de ríos o arroyos, por lo que las viviendas aledañas deben ser revisadas constantemente, “porque son lugares propensos a sufrir daños ante un sismo de magnitud superior a seis grados de intensidad”.

III. El problema de las viviendas de interés social

Lauro Sánchez Vertiz Ruiz recomendó no adquirir una vivienda de interés social, pues si bien resulta cómodo irla pagando a largo plazo, los desarrolladores las hacen en serie, “y hacen la misma vivienda en Puebla, en León, en Toluca o en Monterrey, y ese mismo diseño resulta con ventilación insuficiente para Monterrey en verano, pero, por ejemplo, en Toluca están sobradas las ventilaciones.

A veces se utiliza la misma impermeabilización para Toluca que para El Bajío y a lo mejor para El Bajío es suficiente pero para Toluca no. Aquí necesita una mejor impermeabilización. Construir casas en serie, las abarata un poco, pero sí alguien va a construir su propia casa, recomendamos que lo haga pensando en sus propias necesidades, con cierta planificación a largo plazo”, indicó.

En este sentido, el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en el Estado de México, Mario Vallejo Valdés, enfatizó en que actualmente, las viviendas se construyen con materiales más livianos, aunque esto no significa que sean malos, pero hace más fácil que las desarrolladoras no cumplan con las especificaciones de edificación.

En muchas ocasiones, en las casas-habitación, sobre todo, no hay un control estricto, no hay una supervisión continua y la gente trata de ahorrarse al máximo y contrata, en el mejor de los casos, a alguien que le haga los planos, a alguien que le firme la licencia de construcción, a un albañil y construyen por su cuenta y pueden pasar 40 o 50 años y no pasó nada, porque no hubo un sismo de tal magnitud que pusiera en riesgo la construcción, pero ahora que ya están tan seguidos los sismos, pues tenemos que ser más cuidadosos”, subrayó.

Para tener una vivienda que perdure por años, con su debido mantenimiento, la “obra negra” se debe construir con materiales tradicionales y, de preferencia, hechos en México, como es la varilla, cemento, arena, grava, arcillas y el acero de refuerzo, que, en su conjunto, deben cumplir con las resistencias marcadas y probadas en laboratorio.

Recordó que, hace años, en el caso del cemento, no se impermeabilizaban las azoteas, pues la mano de obra en el colado era más selectiva y detallada.

El cemento aglutinaba más los materiales y al momento en que terminaban el colado (los albañiles), se pasaban una hora, dos horas con un pisón y eso hacía que todos los elementos, arena, grava y cemento, se aglutinaran mejor y sangrara, porque el cemento se iba hacia la parte superior y sellaba totalmente la azotea, sin necesidad de impermeabilizar. Ahora no, ahora la mano de obra ya no es tan eficiente como en ese entonces, la gente quiere ganar más y trabajar menos, ahora el cemento está saliendo con menos calidad que antes, seguramente no ha de cumplir al cien por ciento como era el cemento hace muchos años”, apuntó.

Mario Vallejo puntualizó que, actualmente, muchos albañiles para manipular mejor la mezcla, le ponen más agua de lo debido, lo que va en contra de la resistencia del elemento estructural, cuando esto lo da la proporción de agua, cemento, arena y grava.

Otro factor que influye en que una vivienda resista menos a fenómenos naturales, como son los sismos, es el tabique, tanto en su consistencia como en sus medidas, ya que hace años, un tabique tenía siete centímetros de espesor, por 14 centímetros de ancho y 28 centímetros de largo.

Ahora ya no mide siete, ya mide cinco, o en el mejor de los casos, 5.5 centímetros, y en lugar de 14, ya mide 12 y de 28 centímetros pasó a 25; es decir, el tabique ya es más chico, lo que hace que los muros sean menos gruesos, por lo tanto menos resistentes”, agregó el especialista.

Y si bien resulta más costoso, se recomienda a quien desee construir su vivienda, que se asesore con especialistas del Colegio de Arquitectos, del Colegio de Ingenieros o en la propia CMIC.

Tenemos que ser más cuidadosos en edificar, sobre todo en la autoconstrucción, pero la construcción moderna, haciéndola como debe ser, siguiendo las especificaciones y metiendo los materiales de construcción, aun siendo más ligeros, aun cuando no sean como los de antes, no debe de tener problemas para seguir en pie. Realmente, las casas que se han caído nuevas, han sido por errores de mano de obra, de vigilancia y de supervisión, finalizó Mario Vallejo Valdés.

 

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