Hormiga prehistórica poseía un cuerno metálico

Hoy Estado de México – Septiembre 12, 2017

Investigadores del New Jersey Institute of Technology of Technology de Newark encontraron preservada en ámbar de 98 millones de años de antigüedad una nueva especie prehistórica de hormiga, que contaba con un cuerno revestido de metal sobre las mandíbulas.

Cabe mencionar que el rango de hormigas más antiguo que se conoce tienen una edad de entre 100 y 78 millones de años. Algunas fuentes hablan de ellas como hormigas del infierno o del diablo por el aspecto de sus mandíbulas y piezas bucales y fueron descritas a partir de seis fósiles encontrados en diferentes depósitos de Laurasia (una antigua masa de tierra del hemisferio norte surgida hacia el final del jurásico a partir de la desintegración del supercontinente Pangea) y en una única localidad de Botsuana, en África.

Solo dos de las 45 especies nombradas y registradas del Periodo Cretácico se pueden asignar de forma inequívoca a linajes actualmente existentes del grupo Formicidae. La mayoría de las especies primitivas son diferentes a las de linajes modernos.

La especie que ahora se ha descubierto, bautizada como Linguamyrmex vladi, pertenece a esta clase de las llamadas hormigas del infierno, que incluye entre sus herramientas anatómicas una mandíbula formada por dos cuchillas. Ninguna hormiga existente hoy posee esos rasgos. Sin embargo se han conservado algunos pelos alrededor de la boca que sugiere que pudieran ser reminiscencias de aquellos terroríficos aparatos bucales.

El espécimen hallado en al ámbar empaló a otro insecto, su presa, en el cuerno ayudándose de sus mandíbulas como cuchillas y un estudio con tomógrafías ha revelado que el cuerno de Linguamyrmex vladi está reforzado con metal.

Probablemente este refuerzo metálico ayudara a conservar el cuerno intacto, según Vincent Perrichot, de la Universidad francesa de Rennes, que en 2016 publicó la descripción de otra hormiga del infierno con cuerno a la que llamó hormiga unicornio.

Phillip Barden, líder del equipo de investigadores del New Jersey Institute of Technology, coincide en que tiene sentido que reforzaran ese apéndice, dado que el cuerno debía recibir impactos frecuentes de las mandíbulas. Algunos insectos actuales evitan o reducen el desgaste de forma similar, a base de reforzar sus mandíbulas con metales como zinc y hierro.

Además de lucir un unicornio con refuerzo metálico, L. vladi pudo ser una especie de vampiro, pues cuando sube las mandíbulas, estas forman un canal que les permitiría succionar la sangre de otros insectos. Junto a la hormiga, Barden y su equipo hallaron una larva de escarabajo bien preservada, probablemente destinada a ser el siguiente plato del menú de la hormiga.

Los depósitos de ámbar de Myanmar donde encontraron a Linguamyrmex vladi son tan ricos que se espera que halla muchos más hallazgos.

Con información de Muy Interesante.

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