Aprovecha ganga en croquetas y hace caridad

Hoy Estado de México – Julio 20, 2017

Un joven de San Luis Potosí aprovechó la tarde del martes la ganga en croquetas de un supermercado para realizar su “buena obra del día“.

Alan Santana sucumbió ante el ofrecimiento de su mamá de comprarle lo que él quisiera si la llevaba y encontró una verdadera oferta que terminó por ayudarle a salir con la chica que le gusta.

Paseándose por los pasillos sabiendo que “siempre se equivocan”, se encontró con que vendían 18 bultos de 25 kg de croquetas a 18.50 pesos cada uno.

De inmediato, el joven de 27 años tomó una foto de la oferta y le pidió a su hermano que se quedara cuidando el producto mientras él pedía una plataforma para llevarse todos los costales.

Ya con los 18 bultos cargados en el carrito, Alan y su hermano fueron a la caja dispuestos a pagar 333 pesos en total, no obstante, la primera traba de la historia surgió cuando el cajero le dijo que para llevarse tantos costales debía tener una orden de mayoreo.

La solicité, la trajeron e intentaron cobrarme los 18 costales por un total de más de 6 mil pesos. Hasta eso me estaban haciendo un descuento del 3×2, porque Julio Regalado.”

Sin embargo, el joven expresó mostrando la foto que el precio total eran 333 pesos, a lo que de inmediato surgió caos en el supermercado “y en tres minutos llegó el subgerente a pedir que no lo hiciera”.

El principal argumento del subgerente fue que la diferencia del precio se la cobrarían al empleado que se equivocó, a lo que Alan respondió que metieran la compra como “merma”, con lo que no habría pérdida ni le cobrarían a nadie.

Tras varias amenazas e intentos de que se llevara menos productos, llegó la gerente de la tienda, quien resultó ser una “vecina malvada” del joven, iniciándose una nueva pelea.

“Después de otro rato de estira y afloja en el que no cedí ni un centímetro, la gerente accedió a autorizar la compra y se retiró con dignidad”, detalló Alan en entrevista para Vice México, y contó que tuvo que esperar más de una hora y media en total para llevarse los bultos.

Ya con la mercancía en su camioneta, el joven comenzó a idear el plan perfecto para donar las croquetas y tras llegar a su casa posteó su caso y etiquetó a diversas asociaciones y rescatistas para repartir los 450 kilos de alimento para perros, además de llenar bolsas pequeñas de papel para entregarlas en la calle a perritos abandonados.

Lo mejor para Alan fue cuando la chica que le gusta le mandó un mensaje para tener una cita con él, pues le encantó que fuera una persona que alimenta perritos callejeros.

Con la fama de #LordCroquetas, también surgieron detractores quienes lo tachan de ser un “caza-ofertas” a quien no le importó que un empleado deba pagar la deuda de su error.

Con información de Vice México.

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