Padres de sacrificios; renuncian a su vida para mejorar la de sus hijos

Reporteros Hoy Estado de México – Junio 18, 2017

Leopoldo Moreno y Mauricio Durán tienen algo en común: ambos han padecido la pobreza y han tenido la necesidad de buscar dinero de todas las formas posibles, por no contar con recursos económicos para sostener a sus familiares, aunque uno de ellos, lo pagó tras las rejas.

Para “Polo”, como lo conocen sus amigos en Nezahualcóyotl, el sueño americano de muchos mexicanos se convirtió en una pesadilla. A los 20 años, se fue de “mojado” a Estados Unidos, porque en su tierra natal, no encontró un empleo bien remunerado. Trabajó de sol a sol, pero un conflicto en las calles de Nueva York, lo regresó a tierras mexiquenses.

Yo no me quería ir, como creo que muchos de los compitas que se fueron conmigo, pero la neta la necesidad es la necesidad. Allá trabaje de todo. Me iba bien, la neta, con la banda de los chicanos y todo el movimiento se armó de aquél lado, pero al final, hubo una bronca y me tuvieron encerrado casi un año en la cárcel, hasta que me regresaron acá”, relata.

Y agrega: “tenía todo de aquel lado, luego de no tener nada de éste. Y la verdad, me duele un poco porque es una lástima que en tu país no te valoren como en otros lados, el tener la necesidad de buscar la chamba lejos de tus familiares y rifarte el físico allá sin ningún apoyo. Viví noches bien negras en la cárcel, pero eso me hizo reflexionar muchas cosas y ahora veme aquí en Neza, buscándole de todas las maneras posibles”.

Incluso, un día se me vino a la mente robar para alimentar a mis hijos, porque estaba bien apretado. No tenía para comer, ni un peso en la bolsa, pero gracias a Dios no pasó, porque en la vida te encuentras personas que te caen de allá arriba y que te dan la mano para seguir tu camino”, explica Polo, de 35 años, frente a su domicilio.

La vida de Mauricio Durán no es distinta, pues también la necesidad por dinero le llegó desde muy joven. A los 19 años, la mayoría de sus amigos, cambiaron el balón de fútbol por pequeñas pistolas para asaltar a los pasajeros y transeúntes que se encontraban en su camino, sobre la carretera México-Texcoco.

Aquí la mayoría ya ha estado en la cárcel o si no mínimo los han agarrado por asaltos, pero los dejan ir, porque ya los conocen y le entran con los puercos (policías) que ni siquiera suben aquí arriba por lo mismo de que siempre es lo mismo”, reconoce, como si se tratara de algo común.

Aunque vive en la parte alta del municipio de La Paz, “El Chimuelo”, apodo que recibió luego de perder uno de sus dientes premolares en una pelea callejera, conoce la mayoría de los puntos donde no existe vigilancia para poder “ganar un poco de dinero” y llevarlo a su familia, para que sus pequeños se puedan alimentar.

La neta al principio lo hacía porque todos mis amigos jalaban y necesitaba dinero para llevar a mi cantón. Mi papá no saca mucho en el bicitaxi y mi jefecita, pues ya está grande y como que quieras o no, te lleva a hacer algo que no pensabas, para alimentar a tus hijos”, asegura.

II. El sueño de mantener una familia

Alcanzar el sueño americano es lo que lleva a muchos hombres mexiquenses a viajar a Estados Unidos, pues la necesidad de obtener ingresos más altos para sus familias, los obliga a arriesgarse y cruzar hacia el país del norte.
La coordinadora de Asuntos Internacionales del Gobierno del Estado de México, Betina Chávez Soriano Rojo, señala que la pobreza es uno de los factores que obliga a los padres de familia a migrar a Estados Unidos, ya que aquí, a pesar de que hay trabajo, los mexiquenses no logran concretar una plaza.

En el Estado de México hay oportunidad de trabajo; sin embargo, ellos deciden partir, pues el trabajo que realizan de aquel lado, para ellos es bien remunerado, solo que no hay que olvidar que muchas veces son explotados, principalmente en los campos de pizca”, menciona.

No obstante, tras el endurecimiento de las políticas de migración por la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, Soriano Rojo asegura que el porcentaje de mexiquenses que han regresado alcanzó 45 por ciento, aunque se tenía previsto que la cifra alcanzara 70 por ciento.

Para estos padres que han sido obligados a regresar a México, el gobierno estatal ha abierto oportunidades de autoempleo; es decir, se les enseña un oficio y se les apoya con un porcentaje económico para que instalen su negocio y, de ahí, consigan ganancias propias.

Se les enseña carpintería, plomería o electricidad y de ahí parten para poner su negocio. Muchos ya tienen experiencia, porque era lo que hacían en el otro país, pero tenemos hombres que, tras venir con un panorama desalentador, ya han salido adelante”, afirma.

La coordinadora de Asuntos Internacionales asevera que no debe existir miedo por regresar a su país, pues los ingresos también pueden resultar altos en México, en especial en el Estado de México, donde hay oportunidades de mejorar la calidad de vida.

Sabemos que muchos se fueron porque, tal vez, ni siquiera podían terminar su casa, al llegar a Estados Unidos mandaron dinero y lograron culminarla, y hay más dinero, pero aquí pueden hacer eso, se puede trabajar para progresar”, dice.

III. La inexperiencia de ser padre

Endeudarse, dejar de solventar ciertos gastos, reducir el consumo de la canasta básica o hasta trabajar horas extras, son los sacrificios que muchos padres de familia realizan a diario para poder brindar un mejor futuro a sus hijos.

La investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Mónica González Canto, indica que, en zonas rurales o puntos donde hay precariedad de servicios básicos, conseguir educación para niños y adolescentes es un martirio para los padres, pues año con año se vuelve más complicado comprar el material escolar.

Hay quienes deciden reducir algunos productos de sus despensas, una compra menos en el mandado, pues los costos de lo que las listas escolares solicitan, alcanzan a veces hasta más de mil 500 pesos”, explica.

La especialista en derechos de los niños, niñas y adolescentes apunta que no son pocos los casos en los que un padre tiene que trabajar doble turno, fines de semana o hasta tener dos empleos, para cubrir no solo los gastos escolares, sino las necesidades básicas de un hogar.

El problema para muchos, quizá no sea la pobreza, sino una falta de cultura de ahorro. Hay quienes desembolsan los pagos de colegiaturas o mensualidades con lo que reciben mes a mes de su sueldo y que no destinaron una cantidad pensando o previendo que tendrían hijos”, agrega.

Esto, también se deriva de un problema generacional, pues destaca que hay encuestas en las cuales se refleja que, sobre todo los padres menores a 35 años, están más dispuestos a endeudarse o hasta dejar de pagar rentas, para financiar una universidad y hasta algún estudio en el extranjero; son estos padres, los que tuvieron hijos a muy pronta edad y sin esperarlo.

Sin embargo, especialistas en Sociología aseguraron que, se han registrado casos en la entidad, en donde la desesperación ha llevado a padres de familia, principalmente, en condiciones de vulnerabilidad, a sacrificar su vida por mejorar las condiciones de vida de sus hijos, incluso, sacrificando la convivencia con ellos, al abandonar su hogar para irse a trabajar a otro sitio donde consiga mejores condiciones económicas o viéndose en la necesidad de cometer actos delictivos para llevar alimentos a sus hogares.

Para nada se justifica que cometan ilícitos para mejorar las condiciones de vida de sus familias, pero hay padres que hoy están reclusos porque entraron a algún supermercado o a alguna tienda para robar algunas latas de alimentos y llevarlos a sus hijos y lo tuvieron qué hacer porque no conseguían empleo por su falta de preparación”, detalla el sociólogo Juan Alberto Gómez.

IV. Presos por necesidad

De los cuatro millones 168 mil 206 hombres que habitan el Estado de México, tres millones 009 mil 938 son los jefes de familia, de acuerdo con estadísticas del Consejo Estatal de Población (Coespo), organismo que especificó que no hay información exacta sobre el número de padres y su distribución según su edad.

De ellos, 21 mil 763 se encuentran presos en alguna de las 24 cárceles que existen en el territorio mexiquense, lo que representa 90 por ciento de la población total varonil que se encuentra en los penales, quienes, en su mayoría, es decir, 80 por ciento, están procesados o sentenciados por el delito de robo, informó la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana.

Para ellos, este Día del Padre, el sistema carcelario mexiquense contempla un desayuno-almuerzo, consistente en pollo empanizado, agua de sabor y postre.

Y como es domingo de visita, los familiares de los papás podrán degustar con su pariente, platillos hechos en casa, siempre y cuando estén contemplados dentro del reglamento interno. El mismo día, agrega la fuente informativa, habrá, en algunos de los penales, música de rondalla y bailables diversos.

Además, para que disfruten este día, la Dirección de Prevención y Readaptación Social dará una hora más de convivencia familiar y, posteriormente, los reos ingresarán a sus celdas de manera normal.

V. De la Mano con Papá

El Estado de México es pionero en la implementación de programas sociales enfocados a atender a varones padres de familia que, por diversas razones, no cuentan con una pareja que los apoye en la crianza de sus hijos.

De la Mano con Papá, fue puesto en marcha en 2013 por el actual gobernador Eruviel Ávila Villegas y cuenta a la fecha con más de tres mil 500 beneficiarios empadronados”, afirma la directora general de Programas Sociales del gobierno mexiquense, Lourdes Nava Nájera.

La funcionaria explica que dicho programa brinda apoyo alimentario y económico a hombres que se encuentran en estado de pobreza multidimensional y que, además, tienen bajo su resguardo a niños menores de 15 años de edad.

Estas acciones son acompañadas con becas escolares para los pequeños y otros programas que buscan impulsar un desarrollo integral de los beneficiarios y sus hijos, por lo que se trata de una iniciativa que ya está siendo copiada en otras entidades”, resalta.

Detalla que los empadronados en De la Mano con Papá reciben cada mes una canasta alimentaria avalada por la Secretaría de Salud estatal y por la Facultad de Nutrición de la Universidad Autónoma del Estado de México, con el propósito de brindar a los beneficiarios el aporte nutrimental adecuado. Además, los padres de familia pueden acceder a apoyos económicos de 500 pesos hasta en cinco ocasiones, para ayudarse en los gastos para la manutención de sus hijos.

Nava Nájera puntualiza que la prioridad del programa son los padres solos que se encuentran desempleados o que presentan alguna discapacidad física o intelectual y dio a conocer que cerca de 50 por ciento de los beneficiarios, aproximadamente mil 600, se encuentra en la zona oriente del Estado de México, seguida de la región nororiente y del Valle de Toluca en tercera posición.

Añade que los interesados en obtener este apoyo pueden acudir a cualquiera de las 16 coordinaciones regionales de la Secretaría de Desarrollo Social estatal o registrarse en la página web oficial del gobierno del estado, www.edomex.gob.mx, a través del vínculo de los programas de desarrollo social.

Los solicitantes, explica, deberán comprobar que son padres solteros, que tienen a su cargo a niños de entre 0 y 14 años de edad y que se encuentran una situación de vulnerabilidad económica.

Precisa que, aunque el programa está dirigido a hombres de entre 18 y 59 años de edad, hay casos especiales de beneficiarios de mayor edad que, ante su situación de pobreza, son incluidos como beneficiarios.

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