Muchas ganas, pero pocas bancas

Claudia Rodríguez y Elihú Juárez – Abril 28, 2017

A sus 19 años, Juan Carlos, quien vive en la colonia México 68 del municipio de Atizapán de Zaragoza, solo tiene una meta en la vida, ingresar a una universidad pública para continuar con sus estudios, ya que, el año pasado, cuando concursó para conseguir un lugar en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), campus Atizapán, no logró el puntaje requerido.

“En la preparatoria no era el mejor estudiante, pero tampoco era el peor, saqué 8.3 de promedio, pero cuando apliqué para entrar a la universidad, desafortunadamente, no me quedé y ya llevo casi un año sin estudiar, ya que mis papás no tienen los recursos para pagarme una escuela privada”, relató.

A lo largo de estos meses, Juan Carlos se ha dedicado a trabajar en empresas que dan empleo de medio tiempo, mientras que sus tardes las aprovecha para repasar lo que aprendió en las aulas durante la preparatoria, pues no quiere que pase otro año, sin ingresar al nivel superior.

“Yo no quiero estar como la mayoría de los chicos de esta colonia, que ya no estudian, algunos se dedican a robar, otros son ninis y otros tienen trabajos, pero mal pagados, yo sí quiero tener una carrera, porque también es el deseo de mis papás y les quiero dar ese gusto, como un premio por todo lo que me han dado”, aseguró.

  1. Un tema de género

En el Estado de México, existen cinco millones 420 mil 739 personas de entre 15 y 34 de años de edad, de los cuales 98.83 por ciento es considerado alfabeta y 0.60 analfabeta; es decir, que no saben leer ni escribir, siendo los hombres los que encabezan esta lista, de acuerdo con el Consejo Estatal de la Población (Coespo).

Las mujeres mexiquenses son el género que más asiste a la escuela; sin embargo, los varones alcanzan un mayor grado académico.

Por otro lado, el promedio de escolaridad en la entidad es de 9.53 niveles, lo que representa que los mexiquenses apenas concluyen la secundaria, pues se estima que el grueso de la población, 52.89 por ciento tiene estudios de nivel básico, mientras que 24.99 ingresaron a la educación media superior y solo 17.85 por ciento estudia la universidad.

Hasta 2015, las jóvenes de entre 15 y 17 años de edad, así como las mujeres que continúan sus estudios a partir de los 30 años, son quienes más presencia tienen en las aulas, con el 50.03 y 59.72 por ciento, en comparación con los hombres, quienes alcanzan 49.97 y 40.28 por ciento, respectivamente.

Sin embargo, de los 18 a los 29 años de edad, ellos registraron una asistencia de 50.89 por ciento, mientras que la presencia de las féminas fue de 49.11 por ciento.

En cuanto al nivel de escolaridad, los hombres superan por poco más de un punto porcentual a las mujeres, pues las estadísticas detallan que, en la primaria y secundaria, existe menos deserción escolar por parte de las mujeres, con el 45.14 y 88.81 por ciento, respectivamente, mientras que solo el 38.56 y 86.77 por ciento de los hombres termina la educación básica.

En la educación media superior, los papeles se intercambian, pues 25.58 por ciento de los varones termina la preparatoria o bachillerato, contra el 24.45 por ciento de ellas.

De tal grupo, el 18.62 por ciento de los varones obtiene algún título universitario e, inclusive, alcanza la maestría o el doctorado. En contraparte, solo 17.16 por ciento de las mujeres llega a tales grados académicos.

III. Olvidan las zonas rurales

En el Estado de México, si bien es cierto que la cobertura educativa ha aumentado en los últimos años, persisten problemas de limitada cobertura en zonas rurales, afirmó Cecilia Cadena Inostroza, investigadora de El Colegio Mexiquense.

“Se debe principalmente a que en las construcciones (de planteles) se siguen beneficiando a las zonas urbanas, lo que resulta un gran negocio para los sectores privados, pero que, al final, al niño o joven con necesidad de ir a la escuela, le termina afectando”, comentó.

Señaló que, actualmente, solo tres de cada 10 jóvenes, tienen acceso a la educación superior, y aún existe un rezago escolar de casi 30 por ciento, especialmente, en los niveles de preparatoria y universidad.

“Hace unas semanas el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) aseguró que, a nivel estatal, se logró una cobertura de 75 por ciento a nivel bachillerato en cinco años. Pero tú pregúntale a un mexiquense a qué escuelas quiere ir: UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), Instituto Politécnico Nacional o UAM (Universidad Autónoma Metropolitana). Hay oferta educativa, pero los planteles deseados están en la Ciudad de México”, destacó.

La profesora apuntó que esto suele ser uno de los principales motivos de deserción, debido a los largos traslados y el enorme gasto familiar que se requiere para que los jóvenes deban llegar a la escuela. Además de las razones económicas, muchas veces se debe a cuestiones escolares y por decisiones familiares o personales.

“Es una ironía, sí, en todo México se ha aumentado la cobertura en educación media superior, pero también el abandono de los estudios. Las condiciones socioeconómicas de aquellos que ingresan, son muy diferentes a las de hace, por ejemplo, 20 años”, dijo.

  1. Se cierran los espacios

Conforme pasa el tiempo, la matrícula de la Autónoma mexiquense ha crecido; tan sólo durante 2015, 10 mil 277 mujeres y ocho mil 175 hombres obtuvieron un lugar en el nivel medio superior, mientras que, en el nivel superior, encontraron un espacio 30 mil mujeres, mientras que los varones alcanzaron los 23 mil 732 lugares, ingresando un total de 72 mil 361 alumnos durante este periodo.

Para 2016, en el nivel medio superior la matrícula estaba conformada por ocho mil 564 hombres por 10 mil 842 mujeres; los números variaron para estudios profesionales con un total de 24 mil 856 hombres y 31 mil 848 mujeres, haciendo un total de 76 mil 110 altas.

Este año, el total de solicitudes para ingresar alguna de las licenciaturas, así como a alguna de las preparatorias de la UAEM, creció durante 2015, cuando 28 mil 962 mujeres y 23 mil 041 hombres buscaron un espacio.

La demanda bajó en 2016, ya que se recibieron 48 mil 962 solicitudes -27 mil 775 mujeres y 21 mil 190 hombres-; es decir, tres mil 38 peticiones menos, con respecto al año anterior; no obstante, este año hubo un repunte, con un total de 30 mil 271 inscripciones al proceso de selección por parte de mujeres y 22 mil 947 de hombres, haciendo un total de 53 mil 218 nuevas solicitudes para este proceso.

A lo largo de estos tres años, las licenciaturas más demandadas fueron las de Derecho, Psicología Enfermería, Administración y Médico Cirujano.

  1. Promesas y propuestas

Con la intención de ampliar la oferta educativa a nivel superior, los candidatos a la gubernatura mexiquense han asumido el compromiso de garantizar más espacios educativos para los jóvenes, con la construcción de nuevos plantes, así como con la entrega de becas que permitan que no abandonen sus estudios por falta de recursos económicos.

El candidato de la coalición conformada por el Partido Revolucionario Institucional, Verde Ecologista de México, Nueva Alianza y Encuentro Social, Alfredo del Mazo Maza, se pronunció a favor de un incremento al presupuesto para la Máxima Casa de Estudios de la entidad y se comprometió con los jóvenes a fortalecer el programa de transporte universitario Potrobús, con más rutas y más unidades, así como a implementar transporte rosa exclusivo para mujeres, además de brindar oportunidades de formación dual para que los universitarios estudien y trabajen, brindando incentivos para empresas que contraten a estudiantes como becarios.

Por su parte, la candidata del Partido Acción Nacional, Josefina Vázquez Mota, se comprometió a abrir una universidad y nuevos planteles de nivel media superior para los habitantes de Texcoco, aunque no precisó cuántos, además prometió ampliar los programas de becas escolares para estudiantes mexiquenses, pues no han recibido oportunidades de empleo durante la actual administración estatal.

La candidata de Morena a la gubernatura mexiquense, Delfina Gómez Álvarez, aseguró que, de obtener el triunfo, el cien por ciento de los jóvenes que lo deseen podrán ingresar a la universidad, aunque no refirió si construirá mayor infraestructura o creará nuevas universidades públicas, y afirmó que los hijos de familias humildes, dedicadas principalmente al campo, a ser obreros, maestros, transportistas y comerciantes y que estudien el nivel superior, recibirán una beca de dos mil 100 pesos mensuales.

Al respecto, el candidato perredista, Juan Zepeda Hernández, anunció que, de obtener el triunfo, aumentará el presupuesto estatal para la UAEM en cuatro mil 500 millones de pesos, mil millones más de lo que recibe actualmente y se comprometió a construir 50 nuevos planteles de nivel medio superior y 10 campus de la máxima casa de estudios de la entidad, en los primeros dos años de su gobierno, con lo que se garantizarán 130 mil lugares anuales para los jóvenes.

Hasta ahora, el resto de los candidatos no se han pronunciado en este sentido.

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