Claman ayuda para mexiquense baleado en Playa del Carmen

Osvaldo Saldaña – Enero 19, 2017

Familiares de Geovanny Amparán Zaragoza, uno de los cuatro mexiquenses que resultaron lesionados durante el ataque al Club Blue Parrot de Playa del Carmen, dieron a conocer que su paciente se encuentra al filo de la muerte con una herida de bala inoperable en la cabeza, lo que desmiente a las autoridades de Playa del Carmen, quienes mencionaron que la vida de estas cuatro personas se encontraba fuera de peligro.

Carlos Valencia Campos, suegro de Geovanny, pidió al Gobierno del Estado de México y a la población, para poder practicarle un estudio neurológico a su familiar que ayude a determinar si ya se encuentra con muerte cerebral y así poder darle un descanso definitivo en su lugar de origen, en el municipio mexiquense de Coacalco.

Detalló que su familiar tiene una bala alojada en el cerebro, misma que estalló en el interior de la cabeza, por lo que el daño, según lo que dicen los médicos, es irreperable y sólo se requiere determinar la muerte cerebral para poder desconectarlo.

NOTAS RELACIONADAS: 

 

 

Sin embargo, agregó Valencia Campos, en el Hospital General de Cancún donde se encuentra internado su yerno, no cuentan con los aparatos necesarios para realizarle una angeología cerebral por cateter y en clínicas privadas dicho estudio es muy caro.

El suegro de Geovanny, explicó que tras el ataque su familiar recibió atención en una clínica particular en Playa del Carmen y la alcaldesa de esa localidad se hizo cargo de los gasto, no obstante, ante la falta de equipo médico después su yerno fue trasladado a otra clínica también privada, donde descubrieron que tenía un daño en 50 por ciento del cerebro y le informaron que la muerte cerebral era inminente, por lo que le recomendaron internarlo en el hospital general para mantenerlo estable en lo que llegaba el momento de desconectarlo, sin tener que gastar tantos recursos.

Por la segunda hospitalización, que apenas duró ocho horas, la familia de Amparán Zaragoza tuvo que pagar más de 50 mil pesos, ya sin el apoyo de autoridad alguna, ya que el gobierno de Quintana Roo, que en un principio había ofrecido su respaldo, ya no respondió.

Geovanny Amparán Zaragoza, de 30 años de edad, padre de dos pequeños: un niño de tres años y una niña de seis, se encuentra internado en el área de terapia intermedia en un hospital que no cuenta con neurólogos, sus familiares están a la espera de que se determine su muerte cerebral para poder trasladarlo y darle sepultura en Villa de la Flores, Coacalco, para lo que también requieren apoyo económico.

 

Comentarios

comments