La Chiva; de que pega, pega

Karina Ruiz/ @RuizHoyEstado/ Diciembre 3, 2015690ea76d-4e6c-4052-9863-367af1f7fcee

Originalmente lo conocían como “Amargo”, pero en una cantina comenzaron a decir “Me topa como una chiva” (sic).

Este licor es un digestivo que los mineros tomaban para los sustos y corajes. Marina López Velázquez heredó la receta de su bisabuela materna Marina Garduño Villafaña.

“Lo preparamos con 18 hierbas más el anís; es excelente para tomarlo antes de los alimentos, o después de una comida como las que hacemos los mexicanos”, asegura.

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El Oro, situado al norte de la entidad, es reconocido por la actividad minera que se inició alrededor del año 1700, y ello dio paso a la llegada de gente de distintos lugares, así que “La chiva”, como ahora se le conoce a esta bebida tradicional del municipio, varía en el número de componentes.

Doña Marina Garduño la elaboraba desde 1872, y pasó la fórmula a su hija Emilia Quintana, abuela de Marina López; “mi abuelita curaba con hierbas, así que sabía cuáles mezclar”.

Combina plantas amargas y dulces, todas de la región, y su característica coloración verde permite identificarla en cualquier anaquel de las calles de El Oro.

Comúnmente tiene 22 grados de alcohol, aunque depende de quién la elabora; puede ser menos o más.

“Se recomienda tomar con agua mineral o en las rocas para suavizarla o con café americano, sabe exquisita”, dice José González, esposo de Marina, quien desde hace 18 años prepara este digestivo que ya planean exportar a España.

El procedimiento lleva un tiempo aproximado de dos meses; desde la selección, lavado, deshidratación y maceración de las hierbas, hasta agregar anís y almíbar. Todo se hace de manera artesanal.

Dato:

Contacto: Marina640114@hotmail.com

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