Conoce aspectos que debilitan el sexo

sin sexo dos editRedacción- Noviembre 30, 2014 

Las transformaciones físicas por las que el cuerpo pasa con la edad tienen una importante influencia sobre la sexualidad. Enfermedades crónicas, medicamentos comunes y problemas emocionales pueden influir en las capacidades sexuales propias y de la pareja.

Como señalan desde el blog de la Escuela de Medicina de Harvard en Estados Unidos dirigido a población general “el cerebro es el órgano sexual más importante del cuerpo”.

Una frase bien conocida que esconde algo más que una verdad a medias, apuntan en su boletín de noticias. “El funcionamiento de los órganos sexuales, los niveles adecuados de hormonas y la capacidad para activarse sexualmente no garantizan por sí mismos un buen sexo”, señalan los facultativos estadounidenses que apuntan a los siguientes cinco obstáculos psicológicos para una vida sexual más plena:

1. Problemas en la pareja La tensión y la distancia emocional pueden minar la vida sexual de la pareja. Los conflictos que no tienen nada que ver con el sexo, como los económicos o los asociados a la crianza pueden encontrarse en la raíz de un problema sexual. También funciona de forma inversa: un problema sexual puede tensar la capacidad de una pareja para llevarse bien.

2. Ansiedad ante la relación Una persona puede llegar a preocuparse tanto sobre su funcionamiento sexual que el sexo deja de ser divertido e incluso posible. La ansiedad asociada al desempeño sexual se vuelve más común para hombres y mujeres a medida que se acercan los 50 años.

3. Imagen física y autoestima Existen muchas cosas que pueden hacer que una persona se sienta menos atractiva sexualmente. El efecto de la gravedad interviene en la imagen corporal a medida que se cumplen años. Los partos, una dieta pobre, el aumento de peso o el debilitamiento del cabello pueden llevar a que la persona se sienta menos deseada. Estos sentimientos pueden ser un obstáculo para la intimidad y pueden inhibir a una persona a la hora de iniciar o responder ante un inicio relación sexual.

4. Expectativas y experiencias pasadas La sexualidad es un instinto natural que se encuentra en la persona desde que nace pero familia, cultura, religión, medios de comunicación y los congéneres dan forma a las actitudes individuales respecto al sexo. Para algunas personas, estos antecedentes apoyan un disfrute saludable del sexo mientras que para otros todo ello complica las relaciones sexuales.

5. Estrés y cambios en el estilo de vida El estrés y la fatiga pueden debilitar con rapidez el instinto sexual. El estrés puede tener muy variados orígenes como los retos de la crianza de los hijos, preocupaciones económicas, padres de avanzada edad, problemas de salud, cuestiones laborales, etc. Una sobrecarga de exigencias en continua competición podrían apartar a la pareja de alimentar la relación, sexualmente y en otros sentidos.

Comentarios

comments