ESTADO DE MÉXICO A 21 DE OCTOBER, 2014

Comunidad

El Padre Matus, predicador de las calles

Miguel Ángel González

9 / enero / 2013

Entre limpiaparabrisas, grafiteros, darketos, eskatos y ninis, camina, desde hace seis años, el Padre Matus, un sacerdote que fue enviado a las calles de Nezahualcóyotl para rescatar de las drogas, el alcohol y el ocio a niños y jóvenes víctimas -dice él-, de la difícil situación económica y social.

Y aunque la guerra a la que fue enviado el religioso parece imposible de ganar, no se da por vencido, pues conforma sus propias tropas, grupos de jóvenes que recluta en las calles, quienes han superado alguna adicción y están dispuestos a apoyar a quienes, como ellos, salieron del hogar que alguna vez tuvieron.

Este grupo base de jóvenes desarrolla diversas actividades recreativas y culturales   callejeras como tocadas de rock, teatro y baile, armas que les han servido para combatir el ocio y las adicciones.

Este discípulo del desaparecido sacerdote Alejandro García Durán, el "Padre Chinchachoma", fue llamado en el 2006 por el entonces obispo de Nezahualcóyotl, Carlos Garfias Merlos para hacerse cargo de la Pastoral de Jóvenes en Situaciones Críticas, responsabilidad que aceptó con gusto, pues él mismo creció en Ciudad Neza, donde vivió la inseguridad y la falta de oportunidades.

"Todos los jóvenes son buenos de raíz, pero la misma situación económica y social, las violaciones, los asaltos, lo que le pasa a la persona la va deshumanizando y por eso busca salir adelante chingando a otros, jodiendo a otros".

"Por ejemplo para conseguir un empleo, aunque sea para trapear en el Metro, te piden la secundaria o la preparatoria, cartas de recomendación y otras cosas, para vender droga no te piden nada, entonces es triste pero el sistema está mal armado por eso yo sostengo que los jóvenes que venden o que consumen droga lo hacen a contraconciencia", lamenta.

Cristo fue callejero

El padre Matus ha roto esquemas, pues predica la doctrina de Dios en las calles, con las mismas palabras que utiliza la banda, sin censura, quitándose los prejuicios de los "persignados" que representan el ala conservadora de la iglesia católica.

"Cristo fue callejero y conoció la realidad de la gente en las calles", y hoy, afirma, muchos jóvenes que se encuentran en las calles quieren ser escuchados, otros necesitan orientación pero no dentro de un templo, sino en su propio espacio, en la calle.

El principal obstáculo para acercarse a los jóvenes de la calle, narra el religioso, es que "al saber que soy sacerdote utilizan muchas máscaras, entonces les digo: te trato como sacerdote o como humano, aquí somos dos pendejos y dos maestros, yo estoy para aprender de ti y tú de mí y eso me
ha resultado, un trato horizontal".

Con base en su experiencia, el sacerdote estima que de cada diez jóvenes que se encuentran en situación de calle en los municipios de La Paz, Ixtapaluca, Nezahualcóyotl y Ecatepec, ocho utilizan diversos tipos de droga, desde cocaína hasta marihuana y alcohol, y por cada diez varones son dos las mujeres que utilizan los estupefacientes para sobrellevar sus vidas.

Cada año, el Padre Matus, canaliza a un centenar de niños y jóvenes a los Centros de Integración Juvenil (CIJ), sin embargo reconoce que esta labor es complicada debido al nulo apoyo de las autoridades municipales, quienes se han mostrado indiferentes ante esta problemática.

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