Una de las más grandes polémicas que enfrenta el futbol es si se debe o no utilizar tecnología para apoyar las decisiones de los árbitros.
Este pasado 5 de julio pasará a la historia del futbol, la Federación Internacional de Asociaciones de Futbol (FIFA) decidió por fin aprobar el uso de tecnología en la línea de gol.
Durante años, en este deporte se han dado situaciones en las que la pelota parece traspasar la línea de gol y el árbitro y sus asistentes son los únicos que dicen no verlo.
Otros deportes como el tenis, el cricket y el rugby adoptaron tecnologías que permiten a los árbitros tomar la decisión más justa, pero el fútbol ha sido siempre reacio a seguir el ejemplo.
Según el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, este tipo de tecnologías podrían hacer lento el juego y hacerlo menos emocionante. Otro argumento de los defensores del fútbol a la vieja usanza, es que el error humano es parte del futbol.
Incluso el presidente de la Uefa (Unión de Federaciones de Futbol Europeas) Michel Platini rechazó incorporar la tecnología en este deporte y propuso como alternativa ubicar a más observadores junto a la línea de gol, algo que muchos tacharon de inútil.
Pero varios incidentes durante el último Mundial de Futbol en Sudáfrica 2010 revivieron la gran discusión. Tras años de polémica, las autoridades del futbol decidieron dar luz verde al Gol Light Technology (GLT).
El sistema incorpora un sensor dentro de la pelota que alerta al árbitro enviando una señal a su reloj cuando cruza la línea de gol.
Inglaterra y Alemania han presentado distintas propuestas tecnológicas que serán puestas a prueba en los próximos torneos de Futbol.
El sistema alemán, el Goalref, emplea una pelota adaptada con un sensor especial en su interior.
Cuando la pelota cruza la línea de meta, irrumpe en un campo magnético lo que envía una alarma al árbitro inmediatamente.
Por su parte, Inglaterra ofrece el llamado Hawk-Eye, una tecnología que ya se emplea en deportes como el tenis.
Este sistema utiliza seis cámaras de video para seguir el recorrido de la pelota en el campo. Las imágenes que toman son procesadas por un programa que emplea la "triangulación" para ubicar el punto exacto de la pelota. Si ésta cruza la línea de meta, una alerta se transmite por ondas de radio a la pulsera que portaría el árbitro alertándole del gol.
Ambos sistemas tienen sus pros y sus contras. Lo destacable es que la FIFA por fin dio banderazo de la salida a contrarrestar el error humano apoyándose en la tecnología.