VIDEO: Triplican rastros ilegales a los permitidos en Edoméx

Arturo Callejo, Isaac Ramírez y Fernando Cruz – Mayo 4, 2017

Durante 2014, la Comisión para la Protección contra los Riesgos Sanitarios del Estado de México (Coprisem) clausuró 24 rastros que operaban en la entidad de forma clandestina, por incumplir con las normas sanitarias y utilizar formas no permitidas de matanza animal.

Dos años antes, el rastro municipal de Tlalnepantla, ubicado en la colonia San Javier, también había sido clausurado por la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem) en dos ocasiones en menos de un año, por no contar con un estudio de impacto ambiental y por carecer de un registro generador de residuos de manejo especial.

Por la forma en la que operan y/o por no garantizar las condiciones de salud mínimas para la matanza, procesamiento y venta de los productos cárnicos, la clausura de rastros municipales o de algunos que operan en la ilegalidad ha sido una constante en el Estado de México.

De acuerdo con Emmanuel Pedraza, presidente de la asociación Defensoría Animal MX, en el Estado de México, el número de rastros ilegales que operan en la ilegalidad, podrían triplicar a aquellos que supuestamente operan en la legalidad, debido a que no se realiza una labor por parte de las autoridades de los tres niveles de gobierno, para vigilar y regular estos establecimientos.

Otro problema es que, según estimaciones de las propias asociaciones protectoras de animales, alrededor del 80 por ciento de los rastros que operan en la entidad incumplen en mayor o menor grado con la norma oficial NOM-033-SAG/ZOO-2014, que estipula los métodos para dar muerte a los animales domésticos y silvestres, debido a que no se realiza una vigilancia permanente de estos sitios.

No hay una vigilancia en materia sanitaria, hay casos en los que se han encontrado casos de clembuterol, tampoco se han una revisión sobre los métodos para darles muerte, la autoridad estatal y la Sagarpa (Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación), no están haciendo las inspecciones y por eso en estos lugares encontramos terribles condiciones de crueldad, hacinamiento, maltrato y animales con malas condiciones de salud pública”, aseguró.

II. Crueldad animal

El presidente de Defensoría Animal Mx afirmó que, pese a la normatividad que existe en la materia, en estos sitios se continúan matando a los animales con formas crueles y se les brinda una mala alimentación, basada en el consumo de toxinas en el mediano y largo plazo que, a la larga, también afecta la salud de la población.

Es un tema grave, son lugares en donde se requiere una verdadera vigilancia en el tratamiento que se les da a los animales, pero a la autoridad no le interesa, al consumidor final no le interesa, porque solo ve las cabezas en el aparador, pero casi siempre desconoce los procesos que se realizaron para que llegara hasta ese lugar”, comentó.

Emannuel Pedraza indicó que se requiere un ataque frontal para que los rastros cumplan con la normatividad en la materia, principalmente, para eliminar los sitios clandestinos en donde se practican métodos agresivos para matar a los animales.

Entre el 80 y 90 por ciento de la carne que consumimos como barbacoa, proviene de puestos en los que la gente mata al borrego en su propia casa, en rastros de traspatio con medidas crueles y no con técnicas que permitan hacerlo correctamente, se requiere que la Secretaría de Desarrollo Agropecuario vigile de dónde provienen estos productos”, aseveró.

III. Se va al drenaje

Los rastros municipales que no cuentan con una planta tratadora de aguas residuales, ni con una disposición final de sus residuos sólidos, los cuales se vierten a drenajes o canales a cielo abierto, pueden generar riesgos microbiológicos y hasta toxicológicos hacia la población cercana, y es que no se sabe a dónde va a parar la sangre de los animales sacrificados para consumo humano y menos dónde quedan las vísceras de los mismos y demás restos son huesos o saleas.

La maestra en Estudios Urbanos y Regionales, Luz María Gómez Ordoñez, ejemplificó que si bien el viejo rastro de Toluca sigue funcionando, éste tiene un problema de contaminación y las zonas otomíes más afectadas son San Andrés Cuexcontitlán y San Cristóbal Huichochitlán.

Ya que se vierten sus residuos en los canales y muchos de éstos están a cielo abierto, por lo que a simple vista, se tiene una agua roja y pestilente. En principio es una contaminación del suelo, del afluente y de la corriente superficial que, en este caso, sería un ramal del río Verdíguel, que conduce sus aguas negras al río Lerma”, explicó.

Otro problema y reto para las administraciones municipales y estatal, son los rastros de traspatio que hay en los pequeños poblados, donde no existe ningún tipo de control, ni las mínimas medidas sanitarias, incluso, los animales son sacrificados en la vía pública, por consecuente, los riesgos para la población aumentan, pues todos los desechos se van al drenaje o a canales a cielo abierto.

La también licenciada en Humanidades agregó que, actualmente, los 64 rastros municipales existentes son insuficientes para cubrir la demanda de los 125 municipios, en los que habitan más de 17 millones de personas, por lo que sugirió a las autoridades, desarrollar rastros regionales, uno en la zona de Tejupilco, al sur estatal; otro al norte, en Atlacomulco; uno más en el oriente, en Ecatepec; otro en Tecámac o Amecameca, en la Región de los Volcanes y en Cuautitlán Izcalli, en la zona del Valle de México, así como modernizar el de Toluca.

Lo principal, es que exista voluntad política para ponerse de acuerdo en los rastros de primer mundo, que tengan todas las características de infraestructura, una planta de tratamiento y sobre todo, agua potable de excelente calidad”, indicó.

Explicó que, para desarrollar un rastro, se toma en cuenta el número de habitantes al que beneficiará en la zona, que cuente con sus permisos municipales, su registro y la aprobación de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios, así como “su infraestructura funcionando adecuadamente, como zonas cerradas, zonas secas y zonas húmedas, cámaras con temperatura adecuada para que la carne no se contamine ni se eche a perder y agua potable de excelente calidad”.

IV. Intensifican operativos

De acuerdo con la Coprisem, existen 64 rastros que están debidamente registrados en el Estado de México, en los cuales se realiza un programa de verificación para garantizar la calidad de los alimentos cárnicos producidos en estos sitios y evitar riesgos microbiológicos, fisicoquímicos y toxicológicos que vulneren la salud de la población.

El titular de la Coprisem, Miguel Ángel Ordóñez Rayón, aseveró que estos trabajos son permanentes; sin embargo, este año se ampliará el programa de inspecciones, para atender las denuncias ciudadanas que reporten lugares donde elaboren, procesen y distribuyan carne de animales a diversos centros de consumo y que no estén acreditados.

En 2016, hicimos 121 inspecciones a rastros municipales. además de 101 verificaciones a establecimientos de procesos alimenticios, de los cuales cuatro fueron suspendidos totalmente, principalmente porque no cumplían normas de calidad de higiene en el tratamiento de alimentos, bebidas, suplementos alimenticos y venta de animales, así que, de forma constante, estamos verificando y aplicando las normas correspondientes”, señaló.

Ordóñez Rayón precisó que entre los puntos que deben cumplir los establecimientos identificados como rastros están: tener documentación de legal funcionamiento sanitario, contar con la infraestructura adecuada, zonas cerradas, secas y húmedas de acuerdo a la temperatura que requieran las carnes, tener tarjas de acero para diversos manejos, áreas especializadas para evitar contaminación cruzada y agua potable de buena calidad.

El personal debe ser especializado en el manejo de matanza de animales con estudios académicos, portar uniformes e indumentaria para evitar riesgos en su persona y en el producto. La Coprisem tiene médicos veterinarios zootecnistas con amplia capacitación, quienes encabezan las verificaciones a estos lugares”, indicó.

Abundó que en municipios como Capulhuac, el donde la población se dedica principalmente a la producción de barbacoa, llevan a cabo programas de fomento sanitario, se tiene identificados a los establecimientos que tienen matanza controlada de borrego, pero de quienes no tienen registro y no cumplan con las medidas de higiene necesarias, la COPRISEM va a llevar a cabo un proceso de fomento sanitario, con orden de visita, para capacitarles y orientarles qué deben cumplir de acuerdo a la normatividad y en cuanto tiempo.

Comentarios

comments