Smartphones fomentan la lectura en los mexiquenses

Arturo Callejo, Claudia Rodríguez y Elihú Juárez – Mayo 18, 2017

Arturo, Enrique, Mauricio y Pamela, habitantes de Ecatepec, Chalco, Los Reyes y Toluca, respectivamente, tienen algo en común aún sin conocerse, pues en los primeros cuatro meses del año, no abrieron un solo libro para leerlo, ya que prefieren interactuar con su smartphone, en lugar de adentrarse a otros mundos a través de la lectura.

Enrique señaló que esto no es reciente, pues desde hace casi 19 meses, no se topa con algún libro, pese a que, en su época de estudiante universitario, a veces leía hasta tres en dos semanas.

Yo creo que es la falta de tiempo, lo que no me deja leer, pero igual y es que a mí me aburrieron con tantos libros en la universidad, lo que quiero, después del trabajo, es llegar a casa y distraerme en Facebook o viendo películas o videos”, aseguró.

Las razones de Pamela son muy diferentes a las de Quique, pues ella le atribuye la falta de la lectura a un aspecto cultural; es decir, afirma que nunca le fue inculcado el hábito, pues jamás ha visto a sus padres abrir un libro o, por lo menos, comprarlo.

Mauricio justifica su falta de interés, argumentando que es propia de este año, pues el pasado sí leyó dos libros, una recopilación de cuentos y otra novela oscura, pero afirma que, en los próximos meses, se pondrá al corriente.

Al cuestionarlo acerca de dónde nació su gusto por la lectura, lo desconoce, pues en casa no tiene un modelo cercano que sea un degustador de libros, aunque hay varios en su hogar, pero solo son adornos.

II. Evolución de la lectura

La última Encuesta Nacional de Lectura arrojó que, al año, los mexicanos deberían leer por lo menos tres libros; sin embargo este número no lo alcanzan, aunque en el Estado de México, la situación es diferente, pues alumnos, maestros, madres y padres de familia leen más, aseveró Martín Olivares Orozco, coordinador de Difusión Cultural de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), y es que el medio empleado actualmente para hacerlo, es por medio del teléfono inteligente.

Las formas de lectura han cambiado, si la encuesta dice algo, pero la verdad es que a diario los mexiquenses leen, si bien no hay cifras de libros leídos que nos hagan ver como un país que lee, también la lectura ha cambiado y ahora se lee más que antes”, afirmó.

El catedrático señaló que la Encuesta Nacional solo se enfoca a la lectura literaria o recreativa, dejando de lado el que a diario, los mexiquenses leen textos informativos o noticias, entre otras cosas.

A través del teléfono inteligente, la gente está leyendo artículos, notas, recetas. Sí leemos. Las aplicaciones, incluso, también nos permiten leer, esto quiere decir que como actividad es más efectiva que antes, todo mundo nos comunicamos leyendo”, sostuvo.

Mencionó que las encuestas para determinar si el mexicano y el mexiquense leen, no tendrían que estar ancladas a un libro, ya que pareciera que buscar otros recursos para hacerlo, no abona al hábito de la lectura, aunque sí lo haga.

En términos de capacidad, de forma de la actividad, me parece que se lee más que antes en términos de volumen, aunque tal vez no estamos leyendo lo que otros esperan.

Hay muestras, en las redes sociales, de mucha más gente que está leyendo y que no es considerada en estas encuestas y que se tienen que contemplar con más cuidado”, agregó.

III. Desinterés histórico

Desde la época de José Vasconcelos Calderón, político, pensador y escritor oaxaqueño, quien, entre sus tareas, fue secretario de Educación Pública en la administración del entonces presidente, Álvaro Obregón Salido, México ha dejado de leer; es decir, desde hace 93 años, el país se mantiene estancado en el tema de la lectura, consideró el ex rector de la Universidad Autónoma del Estado de México, Jorge Olvera García.

Son muy pocos los libros que se leen, necesitamos lectura, necesitamos incentivar la lectura de comprensión, desde el nivel básico hasta el posgrado, acabar con el analfabetismo funcional, tenemos que leer, tenemos que ser cultos, ese es el gran problema de México”, sostuvo el universitario.

Subrayó que los problemas de la nación no son el económico, ni de viabilidad e inseguridad, sino que el problema real, es la falta de lectura.

Ante ello, dijo, se debería de hacer lo de Vasconcelos Calderón, quien repartió “millones de libros, con la esperanza de que México pudiese leer y no lo hemos hecho”.

Jorge Olvera sostuvo que la responsabilidad de que México lea, es de todos, no solo del gobierno, pues hay que dejar de ser paternalistas y no confiar en que “papá” gobierno tiene que solucionar todos los problemas,

No va a solucionar los problemas, se necesita iniciativa del propio ciudadano, se necesita lectura de comprensión, tener una mayor cultura, una real dimensión de lo que pasa, el poder aportar soluciones racionales y eficientes”, mencionó.

IV. Acciones gubernamentales

La Secretaría de Educación del Estado de México aseguró que se realizan acciones para fomentar la lectura entre los mexiquenses, pues una de sus principales funciones es encargarse de promover y difundir los valores y manifestaciones culturales y artísticas de la entidad, protegiendo el patrimonio cultural, a través del rescate y preservación del legado de las diferentes manifestaciones de arte.

Esto, señaló que lo realiza al organizar, dirigir y supervisar la impartición de estudios orientados a la formación de concertistas, musicólogos, cantantes y especialistas en el ámbito musical.

Además, apuntó que utilizan herramientas atractivas como el teatro guiñol para sensibilizar a niñas y niños, generando en ellos la reflexión y promoción de valores como respeto, solidaridad o trabajo en equipo, con diferentes obras que recorren diferentes instituciones de preescolar y primaria.

De igual forma, cuentan con el programa Leer para Crecer, el cual, con una unión con el Programa Nacional de Lectura (PNL), se desarrollan estrategias orientadas a la promoción, animación y comprensión lectora entre los alumnos.

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