Aprueban uso de “la mari” solo con fines médicos

Reporteros Hoy Estado de México – Mayo 11, 2017

Tengo artritis reumatoide, mis dedos estaban completamente chuecos, deformes, mis manos ya no podía sostener ni un vaso, pero con la marihuana, dicen por ahí, mi vida cambió y conste que no soy adicta”, asegura Vicky, una mujer de 46 años de edad, a quien, desde hace 26 años, le diagnosticaron dicha enfermedad.

Sentada en el sillón de su casa, en Toluca, Doña Vicky recuerda que, hasta hacer algunos años, el dolor en las articulaciones era muy intenso, el cual, en ocasiones, hasta le quitaba el sueño o las ganas de querer hacer otras actividades, incluso, hasta de vivir.

Alcohol, pastillas o pomadas formaban parte de los remedios médicos y caseros que más de un especialista o sus propios vecinos le recomendaban; sin embargo, nada podía mitigar lo que sentía. La solución se limitaba al llanto hasta quedar verdaderamente cansada y el sueño la vencía, aunque sabía que el despertar, sería igual o peor, días llenos de dolor y tristeza, ante la desesperación de que nada ni nadie podrían eliminarlo.

No obstante, hace seis años, la solución llegó a su vida. En una visita que realizó al estado de Michoacán, específicamente al municipio de Aquila, al suroeste de esa entidad, conoció a la señora Coco, una anciana de 72 años, quien se dedica desde hace más de 15 años a la fabricación de cápsulas de marihuana, un negocio sucio y escandaloso para quienes viven muy cerca de su casa.

Mi comadre me insistió en que fuera. A mí me gusta mucho Michoacán, yo pensaba que era algo malo, que me iba agarrar la policía por narcotráfico. En una de esas, enferma y mala, me mandaban a la cárcel”, asegura, tras reír a carcajadas.

II. El descubrimiento médico

De acuerdo con un estudio de la Facultad Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Cannabis sativa (nombre científico de la marihuana) cuenta con más de 400 agentes químicos que ayudan a disminuir el sufrimiento en pacientes en etapa terminal, aunque su consumo cotidiano puede modificar las actividades cerebrales y orgánicas del ser humano.

El estudio revela que las personas que consumen la marihuana, lo hacen para llegar a un éxtasis euforizante que se prolonga por un promedio de dos horas, aunque la sensación de placer casi siempre va acompañada por efectos secundarios como irritabilidad, distorsión en la percepción tiempo-espacio y déficit cognitivo.

Esta droga se fuma de manera diferente al tabaco. Usualmente, los usuarios aspiran profundamente y tienden a retener el humo por el mayor tiempo posible; esto aumenta la presión local, la inflamación de las vías aéreas y favorece el desarrollo de bronquitis crónica”, escribió en el artículo, Roberto Carranza, doctor del Departamento de Farmacología.

Sin embargo, en la última década del siglo XX, la comunidad científica descubrió que su uso generaba receptores específicos (cannabinoides) activos en el sistema nervioso central, que podrían dar lugar a un eventual hallazgo de moléculas (agonistas / antagonistas) con utilidad terapéutica.

Ahora se acepta ampliamente que el sistema nervioso humano, sintetiza, utiliza y elimina sus propios cannabinoides y que el sistema cannabinoide, regula diversas funciones vitales”, aclaró el doctor Carranza.

Además, el estudio estableció que si bien, el consumo en la edad adolescente se realiza de manera esporádica, en cerca de 10 por ciento de esos casos, los consumidores se convierten en dependientes.

Aunque ahora se sabe que el uso medicinal de la marihuana debe agruparse en dos grandes categorías: 1) los que se sustentan en ensayos clínicos controlados, los cuales validan cierto efecto benéfico y 2) los que se refieren a información derivada de ensayos clínicos no controlados, como en el tratamiento de la epilepsia, depresión, enfermedad de Alzheimer, alergias y procesos inflamatorios.

III. El “gran” laboratorio

Doña Coco se convirtió en la mejor aliada de Vicky, ya que al interior de la casa rosa, marcada con el número 18, existe un laboratorio, dicen los vecinos; sin embargo, aunque suena escandaloso el nombre y cualquiera pensaría que es un sitio con gran infraestructura y enormes utensilios para la fabricación masiva de estos “fármacos de marihuana”, sólo se trata de una mesa en la que se coloca un molcajete con su respectivo tejolote, en el que se tritura la hoja de la Cannabis ya seca, para rellenar las cápsulas. Remedio que, entre otros beneficios, le ayudaba a aminorar los dolores de la artritis, e incluso, para curar esta enfermedad ósea.

Cuando entré a su casa, yo casi me imaginaba que sería como los que pasaban en la televisión, cuando agarran a los narcos (sic). Sí me dio miedo, pero no, en la casa pequeña de tres cuartos, solo se almacenaban cajas con tapas, donde guardan la plantita seca, que parece epazote cuando se seca, y su arma secreta, es un molcajete. Con ese mero, como si fuera salsa, deja la marihuana finita-finita, más que el orégano, y su nieto le ayuda a rellenar”, relata.

Recuerda que, en la parte trasera de aquella vivienda, se encuentra la marihuana que planta Coco, “un jardín verde, muy pequeño, mismo que empezó, cuando un joven le vendió la primera mata”.

Si bien doña Vicky encontró un remedio efectivo que le aminorara el dolor, el cual dice le robaba hasta el sueño, el costo era alto, ya que cada caja con 12 dosis, tiene un valor en el mercado informal de cuatro mil 700 pesos; es decir, casi 400 pesos por cápsula.

No obstante, al no tener otra alternativa, pagaba cada peso, el cual le brindaba tranquilidad a su vida. Por ello, le resultaba indispensable reunir dicha cantidad, para que la marihuana no faltara en su casa, aunque las especificaciones de Coco eran muy exactas: las cápsulas se consumían un día sí y otro no.

Mis hijos me ayudaban. Al principio, todos se espantaban porque decían que me iba a volver adicta. Sin embargo, platicando con doctores y especialistas sobre el efecto que pudiera causar el consumo, tomé la decisión de probar.

Mis dedos ya no tenían forma, no podía sostener nada”, relata con lágrimas en los ojos, y continúa “ahora, observen, mi vaso o mi pan, lo puedo agarrar”, muestra, mientras esboza una sonrisa.

IV. La falsa dependencia

El doctor en Biotecnología y Fármacos, Miguel Ángel Ontiveros, reconoce que una molécula de marihuana es buena o mala, según el uso que le da cada persona y dependiendo de la concentración de la sustancia; es decir, quien abusa de ella, desarrolla consecuencias perjudiciales a nivel neuronal, pero algunos estudios demuestran que fumar o consumir el cannabinoide en dosis moderadas, produce efectos benéficos para aminorar los síntomas de algunas enfermedades.

Es una molécula que tiene mucho potencial para consumir con fines medicinales”, asegura.

Indica que, en algunos países, se prueba su uso fumado para patologías graves, por ejemplo, migrañas o trastornos psicológicos, en los cuales existe evidencia de efectos benéficos importantes.

No puedo mentir, hay muchas hipótesis sobre su uso en pacientes con cáncer, Parkinson o Alzheimer. Aunque no hay comprobación científica sobre los resultados en el uso de cremas o pomadas y no hay un registro metodológico desarrollado por algún grupo científico”, agrega.

No obstante, añade que hay personas más susceptibles que otras a presentar dicha dependencia clínica y que no es posible generalizar si todos los que la consuman serán adictos; para ello, es necesario que se hagan estudios sobre el perfil bioquímico, así como de las proteínas y los genes que expresa cada individuo durante su consumo.

Miguel Ángel Ontiveros señala que, cuando la marihuana es colocada de manera tópica, es decir, como ungüento, la sustancia psicoactiva no genera perturbación sicológica, pues la reacción que provoca consiste en sólo el adormecimiento de la piel o del dolor, según sea el caso, pero nunca origina una depresión del sistema nervioso central, como ocurre al secar la hoja y quemarla, dando actividad a los cannabinoides.

Desde hace siglos que el conocimiento de las personas sobre las plantas, conlleva a este tipo de prácticas, no sólo con la marihuana sino con otras hierbas, pues, con la finalidad de resolver algunos problemas de salud, hay quienes recurren a ésta u otras plantas”, dice.

En el caso del cáncer, el experto afirma que no es un sustituto del tratamiento médico, pero a ayuda para superar etapas sumamente dolorosas de este padecimiento, ya que “los fármacos son muy agresivos y sus efectos, severos sobre el cuerpo”.

V. Desafiando a la legalidad

Al venir de Michoacán para Toluca, el miedo se hacía presente, narra Vicky, ya que los operativos implementados por la Policía Federal, la Armada de México y elementos estatales de ambas entidades, principalmente, en la zona conocida como Tierra Caliente, estaban a la orden del día, pero las ganas de querer aliviar el dolor y encontrar una mejoría con tratamientos naturales, pues los fármacos legales que recomendaban los médicos y especialistas no resultaban efectivos, hacían que no solo ella sino sus hijos, desafiaran a las autoridades, para transportar a bordo de su vehículo una pequeña dosis de pastillas de marihuana.

Me las metía en el brasier, como no me podía mover del todo, no me revisaban, pero a mí me daba mucho miedo, sobre todo, porque podía involucrar a mi hijo, o (las escondía) en las cobijas envueltas. Una vez las metí en un bote de medicamento para el dolor, pero siempre ha sido difícil traerlas”, relata.

Con el paso de los años, las consecuencias provocadas por la artritis reumatoide que padecía, eran muy avanzadas en Vicky, al grado que tenía que caminar con andadera. Sin embargo, a seis años de utilizar la marihuana como medicina alternativa, ahora sale todas las mañanas a regar sus plantas, entre ellas, una lili que le regaló la señora Coco aquel día que la conoció.

VI. Deuda pendiente

Los diputados federales del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Estado de México, Omar Ortega Álvarez y María Élida Castelán Mondragón, coinciden en que la reciente aprobación de la marihuana en México con fines medicinales, es un pendiente que el Estado Mexicano tenía con quienes padecen alguna enfermedad tratable a través de los compuestos de dicha planta.

Es una lucha que siempre ha encabezado el Partido de la Revolución Democrática desde hace años y que hoy se está cristalizando. Estamos convencidos de que tiene que ir para adelante, no podemos esperar otra cosa, cuando hay personas que la requieren para un tratamiento especial”, indicó el también presidente del Sol Azteca en el Estado de México.

Por su parte, Castelán Mondragón refirió que dicha iniciativa fue impulsada desde el seno del PRD y “va a ser de gran beneficio para la comunidad, sobre todo, para los niños que sufren alguna enfermedad, siempre y cuando se le dé el uso correcto y que sea regulada como debe de ser, esto va a ayudar a muchos padres de familia que estaban a favor, incluso, fueron a San Lázaro a manifestar su apoyo hacia esa iniciativa, porque estaban padeciendo situaciones muy fuertes con algún familiar y con este tratamiento, la salud de sus familiares mejorará”, dijo.

La nueva Ley fue aprobada en la Cámara de Diputados federal por 371 votos a favor, siete en contra y 11 abstenciones, y una vez que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, firme el decreto, será publicada en el Diario Oficial de la Federación para su entrada en vigor.

VII. Nueva vida

Mauricio Martínez, profesor e investigador de la Facultad de Antropología de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), explica que el uso de la marihuana con fines medicinales permitirá tratar algunas enfermedades como migrañas, la cual se presenta en 15 por ciento de la población femenil y en 10 por ciento de los varones en México, así como para otros padecimientos como el glaucoma, la artritis reumatoide u otras dolencias musculares que padecen hasta 80 por ciento de los mexicanos; no obstante, con su aprobación, al menos 10 por ciento de la población, podrá mejorar su calidad de vida hasta en 90 por ciento con el consumo permitido.

Sostiene que los académicos están de acuerdo con su legalización, siempre y cuando sea exclusivamente con fines médicos y que se vigile el cumplimiento de su reglamentación, debido a que “se puede prostituir su uso con fines lúdicos o de recreación”.

Eso ha pasado con muchos medicamentos, por ejemplo, con los fármacos que tratan aspectos psicológicos como el sueño, los cuales llegan a utilizarse para otros fines y con la marihuana se corre el riesgo de que pueda suceder algo similar. Por eso se debe de cuidar el que se compre la planta, con fines curativos más que lúdicos. Algunas personas llegan a abusar de la venta, compra y uso de la planta, por lo que tendríamos que tener acceso a la información para saber qué propiedades benefician a la gente y la manera en que debe utilizarse, cómo se va a producir, distribuir, vender y permitir su consumo, lo cual es complejo. Las autoridades deben de pensar en un trabajo multidisciplinario para que, tras su legalización, se use para los fines por los que se aprobó”, explica.

Agrega que es necesario que se realicen campañas informativas en las que la población pueda conocer las propiedades que puede aportar su consumo con fines médicos, además de que ubiquen quiénes son aptos para poder usarla, de acuerdo con su historial clínico y con los diferentes usos que se le puede dar, ya sea fumada, ingerida o con otras fórmulas, como en alcohol o maceraciones.

El académico urgió en la necesidad de que exista un control sobre los procesos que conlleva su producción, procesamiento, empaque, distribución, prescripción, venta y compra para evitar que siga existiendo un mercado negro y también para que no se siga “satanizando” a la planta, pues sus ventajas son varias: es un medicamento natural, que permite que no se afecte a otros órganos con su consumo y que con su regulación, se podrán armonizar los problemas de violencia que existen en el país, derivado de su comercialización ilegal.

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