La historia de un chico con Sida y la falta de amor

Héctor Ledezma – Diciembre 1, 2016
@natheleo y @sexcretos_

sombra_humana_by_fotogenia

En el Día Mundial Contra el Sida recuerdo siempre una entrevista que hice en 2008 al amigo de un amigo, y no es chiste.

Acudí a Roberto para preguntarle si no conocía a alguien con VIH que quisiera apoyarme con una entrevista que metería a un concurso que organizó Anodis y la AIDS Health Care Foundation.

Me dijo que sí y me contactó con Raúl, uno de sus mejores amigos, a quien yo conocía sin saber que tenía Sida, porque siempre tendemos a confundirnos un poco con los términos y lo que significan.

VIH es el Virus de Inmunodeficiencia Humana que destruye las células T CD4, las cuales ayudan a defenderse de la infección y la enfermedad. Sida es el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida y es la etapa tardía de una infección por VIH.

Dicho esto, continúo. Raúl se veía realmente mal, delgado, demacrado, evidentemente estaba enfermo; el hecho de que lo conociera cambiaba completamente la dinámica que hubiera seguido si no lo hiciera, pues me sentí en confianza y él también.

No intento propagar el mito de que sólo a los gays les da VIH o Sida, porque en este caso Raúl lo es, pero esto iba más allá de su preferencia, era un reflejo de una baja autoestima, de la falta de amor propio, de la desinformación.

Brevemente diré que no sabía quién pudo haberlo infectado, lo que sí sabía es que solía tener muchas relaciones sexuales sin condón, incluso con hombres casados de su colonia.

¿Por qué no se cuidaba?, la respuesta fue que siempre le importó más el placer del otro y no el propio, así que si le pedían que fuera sin protección, él aceptaba.

Su familia lo apoyó, pues se necesita de ellos para salir adelante en un tratamiento como al que estaba sometido. Diario tomaba muchas pastillas y eso sería prácticamente por muchos años.

¿Qué pasa con las pruebas?, porque en el caso de Raúl, se la hizo en un laboratorio “patito” y salió negativa, fue hasta que, en un laboratorio reconocido, encontró la respuesta a sus malestares, que iban desde una baja de peso considerable, dolores, resequedad, entre otros.

Mucho se dice sobre la protección como única vía de evitar el contagio, leo en redes sociales tantos comentarios que propagan mitos, otros con una doble moral, que lo único que me queda decir es que deben cuidarse todo el tiempo, porque uno sabe lo que hace, pero no puedes saber lo que hacen los demás.

¿Qué pasó con Raúl?, han pasado ocho años de aquella entrevista, lo vi casualmente hace unos tres años y estaba muy repuesto, subió de peso, tenía pareja, trabajaba. Sé que está bien, porque de pronto postea algo en redes sociales. Una última cosa, hazte la prueba.

Escríbeme a sexcretos.mx@gmail.com y agrégame en redes sociales.

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