Triple tarea: niñas, esposas y madres

Reporteros – Noviembre 23, 2016 6esposas1

Karla y Julio César conforman una de las familias más jóvenes del Valle de México, específicamente, del municipio de Tultitlán, pues ella con 14 años de edad y él, con 12, recibieron una noticia que les cambiaría por completo la vida: se convertirían en papás.

Mientras estudiaban la secundaria, Julio y Karla se conocieron y decidieron iniciar un noviazgo y más tarde, tener relaciones sexuales, lo que derivó en un embarazo no planeado.

Ante este hecho, optaron por abandonar sus estudios para dedicarse a ser padres. Cuando nació Elizabeth, como le llamaron a su hija, comenzaron a vivir juntos en la casa de los padres de Julio César.

Ella aprendió a elaborar gelatinas y decidió poner un pequeño negocio para vender sus productos, a fin de solventar los gastos que requería el ser madre en los primeros meses; más tarde, ambos decidieron terminar la secundaria bajo la modalidad en línea. Actualmente, la pareja trabaja como empacadores nocturnos en un centro comercial de este municipio.

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II.Moda juvenil

Entre 2014 y junio de 2016, siete mil 598 mujeres menores de 18 años se casaron en el Estado de México, de acuerdo con el Registro Civil mexiquense; tendencia que va a la baja, ya que mientras que hace dos años tres mil 344 jóvenes firmaron un acta matrimonial, en el primer semestre de este año, solo mil 324 había hecho lo propio.

Aunque el Registro Civil no precisó la edad promedio de las adolescentes que decidieron unir sus vidas con la de otra persona, dio a conocer que Ecatepec, Chimalhuacán, Naucalpan, Nezahualcóyotl y Toluca, son los municipios en donde más casos se registran con este fenómeno.

III. Vidas cambiantes

A los 16 años de edad, Daniela, quien vive en el municipio de Metepec, tomó la decisión de ser madre junto con su esposo Carlos Bernal, de 24 años de edad, lo cual aunque la tiene llena de felicidad, no fue fácil, pues a los cinco meses de embarazo, tuvo que abandonar la secundaria, pues era difícil realizar trabajos y tareas y, al mismo tiempo, estar pendiente de las consultas y ultrasonidos que se derivaron del embarazo de alto riesgo que enfrentó por su corta edad.

Y no solo fue eso, ya que los tres primeros meses después del nacimiento, fueron complicados al no saber cómo amamantar al pequeño, cambiarle el pañal e, incluso, cómo atenderlo si se llegaba a enfermar.

No me arrepiento de nada, sí ha sido difícil el criar a un bebe a mi edad, pero sé que me ha regalado muchas alegrías, una de ellas cuando me dice ¡mamá! El tiempo me ayudará a perfeccionar en lo que ahora no he sido buena”, asegura.

Con el apoyo de su familia, Daniela logró concluir la secundaria y afirma que seguirá estudiando hasta lograr concluir una licenciatura en Diseño Gráfico; sin embargo, no sabe si pueda conseguirlo, ya que su menor pronto ingresará a la escuela.

Como ella, 88 mil 854 jóvenes de entre 12 y 19 años tienen al menos un hijo en el Estado de México, según el Consejo Estatal de Población, con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

De ellas, 902 son adolescentes de 14 años, quienes viven principalmente en zonas urbanas, con más de dos mil 500 habitantes, y que al menos 93.8 por ciento de estas mujeres sabe leer y escribir.

Féminas que, en su mayoría (51.3 por ciento), cuenta con algún tipo de seguridad social y que no pertenecen a la población económicamente activa que labora en la entidad mexiquense, pero que tampoco asisten a la escuela.

IV. Proyecto de vida

Ante la falta de uno o más proyectos de vida, muchas adolescentes optan por embarazarse o, simplemente, se embarazan por vivir la experiencia de ser madres a temprana edad” señaló Alma Areli Dávila Ortiz, responsable del programa “Futuro en Grande” del Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social.

Actualmente, en el Estado de México, a través del programa Futuro en Grande, se atienden a 11 mil adolescentes embarazadas o que tienen hijos. El grueso de la población apoyada va de los 17 a los 19 años y está concentrada en municipios densamente poblados como Chimalhuacán, Ecatepec, Ixtapaluca, Naucalpan, Nezahualcóyotl, Tlalnepantla y Toluca; la mayoría en la zona nororiente de la entidad.

De acuerdo con el último censo hecho por el INEGI y que, en breve, será publicado, en el último quinquenio, el número de adolescentes embarazadas en el Estado de México asciende a 50 mil casos.

Es una población muy vulnerable y muy volátil por las circunstancias en que viven, algunas se van a vivir a la casa de sus papás, que es un desencanto como padre, pues decir ¡está muy joven y trae una criatura encima y tenemos que responder! Ojalá sean bienvenidas en todos lados, (pero) a veces se van a la casa de la pareja, donde no tienen una construcción sólida de lo que es un patrimonio y pues es por eso que es una población volátil y vulnerable”, indicó la especialista.

Entre las desventajas para las madres adolescentes está el ser vulnerables a que las abandone su pareja, ser expulsadas de su seno familiar por su misma condición, dejar sus estudios y no encontrar empleo por ser menores de edad, y si llegan a conseguirlo, éste es mal remunerado.

Por ello, para aminorar su vulnerabilidad, “en el Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social tenemos talleres de orientación integral, esos talleres van llevándolas a que ellas puedan ir tomando decisiones que no afecten al menor, que sepan cómo van a orientar a que el pequeño no viva en la pobreza, mientras que en escuelas secundarias, a menores de 15 años de los 125 municipios, diferentes dependencias del gobierno estatal imparten pláticas sobre sexualidad y se reparten métodos anticonceptivos”, abundó Dávila Ortiz.

Por su parte, César Nomar Gómez Monge, secretario de Salud del Estado de México, explicó que el fenómeno de los embarazos en adolescentes en este estado se centra en los 15 años de edad, aunque se tienen casos de niñas de 10, 11, 13 y 14, quienes ya esperan ser madres.

Entre los riesgos de embarazarse a temprana edad, dijo, está el aborto, “riesgo de mal formaciones en el bebé y peligro de muerte materna, y si se embarazan a los 15, muchos de los casos se embarazan a los 17, a los 19 y tienen cuatro hijos antes de los 20, eso es lo que no se puede permitir”, finalizó el funcionario, quien destacó que la instrucción es de erradicar el embarazo en adolescentes.

V. Hasta que la ley nos lo permita

El pasado 25 de octubre, la senadora Lorena Cuellar propuso erradicar el matrimonio infantil en todo el país, armonizando el Código Civil Federal con las disposiciones de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes entre otros ordenamientos nacionales y protocolos internacionales, pues éste ocasiona que las niñas que viven bajo esta situación abandonen sus estudios y queden embarazadas desde muy temprana edad, poniendo en riesgo su vida y la de sus bebés.

Señaló que la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes que entró en vigor en 2014, establece como edad mínima para contraer matrimonio los 18 años, e insta a todas las entidades a homologar su legislación local. Sin embargo, actualmente existen más de 20 entidades que no han modificado sus códigos civiles, entre ellas el Estado de México.

El Comité de Derechos del Niño urgió en 2015 atender esta problemática, que calificó como una violación a los derechos humanos, “ya que mientras existan contrastes tan severos entre la edad permitida para el matrimonio, seguirán practicándose este tipo de uniones, mismas que responden a viejas costumbres sociales que tienen sus raíces en la discriminación de género e incluso llega a ser en la actualidad una estrategia para la supervivencia económica en muchas comunidades donde las familias casan a sus hijas a temprana edad para reducir sus gastos, o bien a cambio de dotes o cantidades monetarias”.

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