Dólar a la alza, México a la baja. Afecta utilidades y generación de empleos en empresas mexiquenses

Reporteros – Octubre 11, 2016

La volatilidad del peso frente al dólar que, hasta el cierre de esta edición permanecía en 19.288 pesos a la venta, y el incremento del costo de los energéticos en México, colocan a las empresas mexiquenses en una situación de vulnerabilidad que podría generar paros técnicos, pérdida de empleos o aumento en los días de descanso, así como una reducción en las utilidades de los industrias, lo que repercutiría en la economía de las familias del Estado de México.

De acuerdo con Francisco Cuevas Dobarganes, presidente de la Unión Industrial del Estado de México (Unidem), la recesión que vive el país, derivada de la economía nacional y por los efectos del recorte presupuestal, afecta al sector industrial, principalmente de aquellos ramos que están relacionados con la exportación (venta de productos a otros países), tales como el de alimentos o el automotriz, pues los efectos de la devaluación, hacen más competitivo lo producido en México.

“Los sectores que sí serán muy golpeados, son los relacionados con la fabricación de implementos petroleros y eléctricos con ventas de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), respectivamente, así como los que se relacionan con el de muebles y algunas ramas químicas, que podrían tener contracciones del uno por ciento”, explicó.

Aunque mencionó que se prevé que los sectores de servicios y comercio tendrán en los siguientes meses un comportamiento estable, se contempla una baja de uno por ciento y en los casos en donde las empresas ofrecen sus productos a oficinas de gobierno, las afectaciones podrían ser mayores.

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  1. Insumos más caros = menos utilidades

Debido a que muchos de los insumos, componentes y materias primas que utiliza el sector industrial son materiales que se traen de otros países, algunas empresas del Estado de México han visto reducidas las utilidades entre ocho y 70 por ciento.

Víctor Rafael Bustos, coordinador operativo de la Asociación de Industriales por México (Industriales MX), indicó que esto provoca un incremento de gastos que afectan a los mexicanos en el momento en que compran un producto, pues la producción es más cara y el desplazamiento de las mercancías se retrasa.

En este año, los productos de importación con los que se fabrican los productos que consumen los mexicanos incrementaron su costo hasta en 30 por ciento, por lo que Jorge Luis Millán Montes de Oca, presidente de la Asociación de Empresarios y Ciudadanos del Estado de México (Asecem), capítulo Toluca, Metepec y Lerma, aseveró que esto ha derivado en un encarecimiento de las mercancías, ya que es más lo que se importa (compra a otras naciones) que lo que se exporta.

“No han llegado a presentarse paros técnicos y la  rotación es normal en el Valle de Toluca, pero esto es debido a que el empresario prefiere sacrificar la utilidad y las ventas, a reducir planta laboral, pues hay un compromiso social de los empresarios con los empleados. Lo último que hacen, es dejarlos sin trabajo”, dijo.

Sin embargo, mencionó que el incremento en el costo de los energéticos también representa una afectación grave para las industrias, ya que encarece los procesos, por lo que los empresarios han tenido que comenzar a invertir en nueva tecnología para producir su propia energía.

Por otro lado, la propuesta de presupuesto que presentó el Ejecutivo federal, en la que se propone aumentar el Impuesto sobre la Renta (ISR) de 35 a 40 por ciento, agregó, generaría una carga fiscal no prevista que terminaría por desaparecer a las empresas, principalmente, a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), las cuales son las más vulnerables ante estos cambios.

III. Comienzan los despidos y los paros

A los 28 años, Erika Robles se convenció de que no le gustaba depender de alguien más para tener un ingreso y mucho menos que alguien le diera órdenes, por lo que hace tres años decidió fundar, con apoyo de sus padres, una pastelería gourmet en Atizapán de Zaragoza.

“Siempre es complicado iniciar un negocio, pues de inicio te tienes que enfrentar a toda la tramitología que implica abrir una empresa, por muy pequeña que sea, y después te enfrentas a que tienes que posicionar tu propia marca con la gente para que puedas vender y recuperar la inversión”, relató.

Aunque le bastaron dos años para que la población conociera sus galletas y pasteles, hoy se enfrenta a un inesperado problema, pues una parte importante de los insumos con los que elaborar sus pasteles, como las pinturas y algunas harinas, son traídas de Estados Unidos y pagadas en dólares, lo que le implicó un crecimiento a la inversión que realiza.

“Si subo los precios de los pasteles, la gente no los compra y si bajas la calidad de éstos, haces que tus clientes se te vayan, por lo que tuve que tomar la decisión de despedir a dos de las seis personas que me ayudaban y mantener los costos, aunque ahora nos tardemos más en producirlos. Era eso o cerrar mi negocio”, explicó.

Raúl Chaparro Romero, presidente de la Asecem nacional, comentó que tanto la devaluación del peso como los incrementos a los energéticos, han propiciados que las grandes empresas tengan que hacer paros técnicos un día a la semana.

Destacó que, hasta el momento, solo siete de las empresas adheridas a la Asecem se han visto orilladas a tomar esta decisión, mientras que otra tuvo que despedir a 15 por ciento de su personal; sin embargo, otras industrias ya comienzan a resentir estos efectos.

Arturo Beteta, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), capítulo Metropolitano, afirmó que las empresas mexiquenses tuvieron que eliminar las horas extras y reducir los horarios de producción, pues en algunas industrias existían cuatro turnos laborales y éstos tuvieron que recortarse a tres, privilegiando las bajas en la producción por encima de la nómina.

Los empresarios de la Zona Oriente del estado de México acordaron evitar un posible recorte de personal ante el alza del dólar, por lo que ahora tienen que vender más para alcanzar los costos de los productos y obtener las nóminas y los sueldos.

“Hemos modificado algunas horas extras e incrementado el sábado de trabajo, aunque en los límites que marca la Ley del Trabajo vigente en la entidad no lo permita, aunque el gran acuerdo que tomamos fue no despedir a nadie y buscar por todos los medios generar más ventas, buscar créditos y esperar que la fluctuación del dólar vaya hacia la baja”, señaló Esteban Carrera García, vicepresidente de emprendimiento de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).

IV. Nadie se salva

Para la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, el pronóstico para el sector en 2017, no es alentador, pues dependerá de factores externos, como la cotización del dólar frente al peso, el precio del barril de petróleo y las condiciones políticas entre México y Estados Unidos, ahora que se aproxima el cambio de gobierno en el país del norte.

Ismael Martínez Martínez, presidente de la CMIC, en su delegación Estado de México, explicó que la devaluación del peso frente al dólar, ha afectado la compra de insumos como el cemento, la varilla, la maquinaria y refacciones para la misma, pues los precios están enlazados a la moneda internacional.

Ante este panorama, los mil 300 socios que, en su mayoría son pequeños y medianos, han recortado su plantilla de personal hasta en un 50 por ciento, derivado de que los ayuntamientos no han invertido en obra pública, como en años anteriores.

El despido de empleados al interior de las empresas adheridas a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, ha mermado, no solo a los trabajadores, también a sus familias y ha propiciado una baja actividad en varias regiones de la entidad.

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