Placeres exhibidos en la red: una práctica que destruye vidas

Hoy Estado de México – Abril 18, 2016

A sus 27 años, Karen, como pidió que se le llame, asegura que hace tres años le destruyeron la vida y desde entonces no ha podido confiar en nadie más, pues fue en 2013 cuando un sujeto, con el que sostuvo una relación por cierto tiempo, la intentó extorsionar y al no caer en provocaciones, decidió subir un video íntimo en diversos canales de contenido erótico por Internet.

Un día decidimos ir a un hotel de Ecatepec al salir de la universidad, él me había insistido mucho en días anteriores de que acudiéramos a uno de estos sitios, por lo que accedí, lo que no me imaginé es que él grabaría todo lo que hicimos allí”, comentó.

Karen señaló que dos meses después terminó su relación y al siguiente recibió en su correo electrónico un mensaje de su ex novio, en el que venía incluido un video de aquella tarde en la que estuvieron juntos, por lo que inmediatamente lo contactó; fue ahí cuando iniciaron las amenazas.

Primero me dijo que quería que regresáramos o ese video lo iban a ver todos mis conocidos. Me espanté mucho y accedí para ver si podía quitárselo, pero durante los tres meses en que volvimos, no dejó de amenazarme. Pasó un mes y ya no solo me amenazaba para seguir con él, ahora tenía que pagarle servicios como su plan de renta o comprarle ropa que él quisiera. Hasta que decidí ya no hacerlo y opté por hablar con mi familia sobre el asunto”, dijo.

Con miedo, pero con el apoyo de sus padres, decidió abandonarlo y a pesar de que acudió a denunciar los hechos, su decepción fue mayor cuando le comentaron en el Ministerio Público que no había nada que hacer porque el acto había sido consensuado.

Meses más tarde, una de sus amigas le envío el link de un portal de videos sexuales en el que aparecía un extracto de una grabación que tenía su ex pareja, mismo que ya era compartido por todos sus compañeros de la universidad. Su mundo se derrumbó.

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Variedad en la red

En internet, existen infinidad de sitios web como YouPorn, Borrachas.com.mx, Pornomexicana, Pornoamateurvip, Xnxx, DonPornoGratis, ZasPorn, MuchoPorno, entre otros, que diariamente son alimentados por decenas de usuarios que suben videos en los que se observan cómo algunas personas son grabadas sin su consentimiento mientras sostienen relaciones sexuales.

En los videos que alcanzan no menos de 15 mil visualizaciones en un día, se puede observar cómo el 70 por ciento de los protagonistas son jóvenes de entre 14 y 25 años de edad. El caso más reciente es el de Daphne Fernández (17 años ) de Veracruz, involucrada en el escándalo de Los Porkys de Costa de Oro.

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Moda que acaba con integridad

De acuerdo con Mario Alberto Duarte Gutiérrez, titular de la Policía Cibernética de la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana del Estado de México, casos como el que sufrió Karen son cada día más frecuentes en todo el mundo; sin embargo, la denuncia de estos es muy baja.

Señaló que estas situaciones no están tipificadas como delitos; sin embargo, las autoridades, dependiendo del caso, trabajan para que estas puedan clasificarse como violaciones a la ley, por ejemplo: acoso, violación, robo de identidad o fraude; no obstante, la publicación del video no está contemplada dentro del marco legal.

Hay ocasiones en que las chicas suben o comparten imágenes íntimas a la red y otra persona las encuentra, se adueña de ellas y, posteriormente, comienza a amenazarlas con publicarlas a una comunidad cercana a la víctima si no recibe una remuneración o algo a cambio. Como tal, dicha acción no está tipificada como delito en el Estado de México, pero se puede clasificar como acoso, que sí tiene una pena”, explicó.

Recomendó que cuando una persona se encuentre en una situación similar, lo primero que debe hacer es guardar la calma, ya que los hostigadores aprovechan esta situación para hacer más vulnerable a la víctima y, posteriormente, llamar a la línea telefónica de la Policía Cibernética, en donde recibirá asesoría.

Detalló que cuando las personas llaman o se ponen en contacto con esta dependencia para solicitar apoyo, primero se les brinda asesoría psicológica y, posteriormente, jurídica, en donde se les exhorta a acudir al ministerio público a denunciar el delito.

Duarte Gutiérrez indicó que el principal problema radica en que las víctimas no denuncian o cuando ya se tienen elementos para consignar a la persona, no ratifican la acusación, porque conocen al victimario o para evitar que su imagen se haga pública, por lo que aún no existen estadísticas reales en la materia.

Tuvimos un caso en donde el acosador era un amigo cercano de la familia, cuyos tutores eran compadres de los padres de la chica que acusaba, por lo que la orillaron a retirar la denuncia”, comentó.

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Una salvación

Instituciones como el Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social realizan campañas como #CiberAcosoNo, mediante las cuales, a través de testimonios de personas que ya han padecido este tipo de experiencias, incentivan a la población a detectar el ciberbullying, ciberacoso, sexting (envío de imágenes con contenido erótico mediante teléfonos móviles) y grooming (un adulto se hace pasar por alguien de menor edad para ganar la confianza de alguien a cambio de imágenes íntimas), y en su caso, denunciarlo.

Por medio de esta campaña se detectan los casos y se canalizan a la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) para su denuncia, en tanto se les brinda atención psicológica y, de ser necesario, se les ofrece a las víctimas asesoría legal o su canalización a un albergue para que estén seguras.

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Delitos inexistentes

La única propuesta de ley para regular en México los ciberdelitos como fraude, robo de identidad, ciberterrorismo y pornografía infantil, fue presentada en 2015 por el entonces diputado Omar Fayad, la cual fue conocida como Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Informáticos o #LeySopa; sin embargo, la presión mediática impidió que se aprobara.

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